Cómo perdonar a los demás con ayuda de la empatía

Hemos visto que es necesario, aunque a veces haya que trabajarlo, ser empático con los que quieres, pero ¿que pasa con los que están asiduamente en tu vida pero «no los quieres tanto»?

Por otro lado, puedes usar la empatía para perdonar a otra persona, y también  es necesario perdonar cualquier conducta o actitud que no te gusta de ella para ser empático. Y partir de cero, emocionalmente hablando, en cada encuentro.

Así que como ves, la empatía y el perdón van de la mano.

Como decía Jesucristo, hay que amar al amigo y al enemigo, que es lo difícil. Y por ello hay que tener empatía con los que quieres y con los que no quieres tanto. Porque tener relaciones difíciles te provocará malestar. 

Vamos a ver cómo mejorar tus relaciones con las personas a las que te cuesta trabajo perdonar. Y cómo hacerlo a través de la empatía.

 

Por qué nos molesta lo que hace esa persona

Partir de cero emocional en tus relaciones

 

 

Es difícil ser agradable con esa persona que no soportas. Esa que alimenta tu estrés y tu falta de empatía.

Pero es necesario que reflexionemos sobre las características de esa persona que tanto nos molesta. ¿Es porque nos recuerda a alguien? ¿Es porque de pequeña tenías una prima que hacía lo mismo y te trataba mal? ¿Verdaderamente tanto te influyen sus conductas?

Y si es algo que no está en tu zona de influencia, o sea que tú no puedes cambiar, ¿no te parece que es mejor intentar que no te influya tanto, y tener encuentros más armoniosos con esa persona?

Hay veces que la persona en sí es chocante. Pero hay otras veces que tú la prejuzgas de chocante antes casi de que hable. Porque ya viene con una carga emocional negativa para ti. Porque sin darte cuenta traes al presente cualquier situación que vivisteis en la que esa persona no actuó como te hubiera gustado.

Así que las siguientes veces que os veis siempre tienes una justificación para no perdonarla y recrearte en que «sigue sin merecerse tu perdón».

Como ya vimos en el post del perdón, la persona que recibe más, cuando perdonas, eres tú, que «das el perdón» no el que «recibe el perdón». Y una de las razones de por qué recibes tanto es ésta: porque consigues recuperar tu calma mental cuando estáis en un mismo entorno. Y, en definitiva, es lo que queremos todos, tener relaciones y encuentros agradables.

Así que podemos empezar por perdonar a la persona que te pone tan nerviosa.

 

La empatía y el perdón

 

El perdón y la empatía van de la mano

 

Pero, ¿cómo consigues perdonarle? Poniéndote en su lugar, con empatía. Encontrándole una razón a sus comportamientos. Intentando sentir lo que ella siente para actuar así. Recordando alguna situación en que viviste algo parecido y pudiste sentir algo parecido. Y compadeciéndote por ello.

Aunque parezca algo idílico e irreal, no es tan difícil aceptar al otro y tolerar sus conductas si lo vemos con otros ojos, los de la comprensión. Tú eliges como tratar a los demás, y cuánto te afecta su actitud. 

Es difícil distinguir entre comprender al que actúa negativamente y tragarnos malas conductas y comportamientos inadecuados, lo sé. Pero todo depende del nivel de implicación que tengas en la vida de esa persona.

Si es alguien que no tienes que encontrarte mucho en tu día a día y para ti no es tan importante tener que aceptarla, puedes ponerla en cuarentena, y alejarte un poco de ella, para no tener que vivir situaciones que no te apetecen.

Pero cuando es alguien que sí está en tu día a día, y que además es importante que tengáis buena relación para tu bienestar, sí te tienes que plantear perdonar y trabajar la empatía con ella. (En los posts de la empatía puedes profundizar más sobre ello).

 

Como perdonar a esa persona que te altera tu día

 

El primer problema que tenemos cuando nos encontramos a esa persona es que la miramos desde nuestro punto de vista, nuestros pensamientos, nuestras creencias. Y ella no es tú. Seguramente no tiene nada que ver contigo, así que no te empeñes. Mírala como un ser distinto o contrario incluso a ti. Aquí influye la tolerancia. Aceptar que hay distintos pensamientos a los tuyos.

Hay distintas maneras efectivas de trabajar la tolerancia con los demás, pero para mí hay dos que sobresalen por encima de ellas por sus resultados contrastados en investigaciones.

Una es la escritura terapéutica, emocional, en la que puedes soltar todo lo que sientes y piensas sobre esa persona y cómo te influyen sus comportamientos. Cuando ves todo en papel, y sacas de tu mente lo que crees que te bloquea en esa relación, te das cuenta que a veces lo exageramos, y lo que tú pensabas como algo importante y trascendental, no eran más que detalles menos relevantes.

Te propongo que intentes escribir cada día sobre tus relaciones con las personas de tu vida. Además de conocerte mejor gracias a ella, también te ayudará a distinguir lo importante de lo banal en vuestra relación. 

La otra forma de tolerar mejor al otro, y por lo tanto poder perdonar, es la meditación. En concreto, la meditación para cerrar ciclos (te dejo un ejemplo en el video siguiente) te ayuda a trabajar las emociones que te produjo esa situación con una persona, y te enseña cómo puedes soltar y dejar fluir esa sensación negativa, y empezar de cero, como yo digo, con ella.

 

 

 

Puedes probar a meditar sólo unos minutos cada día, en un ambiente relajado, en el momento que tú prefieras, para decidir si es efectivo o no para ti. Te aseguro que todo el que lo ha probado, reconoce que sus efectos para la mente son bestiales.

Solo con la tolerancia no consigues perdonar, ya lo sé. Por eso ahora interviene la empatía, ponerte en el lugar del otro.( Si no has leído los anteriores posts sobre la empatía te invito a que entres en el link de arriba y profundices cómo hacerlo).

Pero te resumo en varias claves: que lo escuches activamente, para descubrir sus pensamientos y sentimientos, y llegar a los porqués de su actitud y conducta. Y así te será más fácil perdonarlos y ser compasivos con ellos. Incluso puedes llegar a sentir lástima por lo que ellos han vivido o han dejado de vivir y aprenderás, poco a poco, a mirarlos desde otros ojos.

Todo eso se reflejará en tu calma mental cuando te encuentres en situaciones con esas personas que, antes te encendían tu irritabilidad y tu estrés, y ahora te influyen bastante menos.

 

Conclusión

 

La empatía y el perdón van de la mano.

Para llegar a perdonar a una persona que te ha hecho daño de una u otra forma, y por lo tanto, tener más calma en tus relaciones diarias, necesitas trabajar la empatía hacia esa persona, y por lo tanto, encontrar las razones de sus conductas y pensamientos.

Aceptar a través de la tolerancia, que no todos pensamos y sentimos igual.

Y conseguir que no te influya tanto en tu bienestar las personas que te suelen chocar por sus conductas contigo y con los demás.

Todos podemos trabajar en nuestra zona de influencia para mejorar nuestras relaciones, y perdonar a quien te altera tu día a día. ¿Y tú?

¿tienes muchas personas así en tu entorno? ¿cómo consigues tener calma en tus relaciones y que no te afecten en tu día a día?

Déjanoslo en comentarios, ¡nos encanta leerte!

 

firma Un cafe con Sandra

 

 

 

 

Cómo perdonar a los demás con ayuda de la empatía
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