Copa medio llena

“Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen los milagros, la otra es creer que todo es un milagro”.

Albert Einstein

¿Te consideras una persona con suerte? o ¿eres de las que siempre ve el vaso medio lleno y te centras en lo positivo de cualquier situación?

¿Cuál es la diferencia?

Tu pensamiento.

Parece simple, pero es lo más complejo de conseguir. Que tu pensamiento sea una ayuda, un cómplice en tus respuestas ante cualquier obstáculo.

Te pongo un ejemplo característico de un día normal.

Vas con el coche por la ciudad con destino a un barrio en el que es difícil aparcar.

Puedes entonces tener dos ideas en tu cabeza:

“ seguro que no encuentro sitio en ninguna parte, aquí es un horror aparcar”

o

“ tengo una suerte increíble para aparcar, verás como encuentro sitio enseguida”

Pues aunque te parezca una tontería, es un ejemplo de cómo tu pensamiento influye en tu conducta ante situaciones cotidianas de nuestra vida, y, por lo tanto, en cómo interpretas tu día.

En estas líneas espero que veas que en nuestro día a día se dan muchos momentos en los que esto ocurre. Y que tú eres la que tienes que controlar y dominar tu pensamiento para que lo interpretes de forma positiva, creyendo que “todo es un milagro”.

Quiero ayudarte a ir cambiándolo poco a poco en un proceso que tiene que ser constante y con pequeños objetivos para que no te parezca inalcanzable.

¿Hay personas con suerte?

Siguiendo con el ejemplo del coche, yo he vivido personalmente las dos situaciones con dos tipos de persona y te aseguro que funciona. La persona que piensa que va a aparcar con facilidad, casi siempre encuentra un sitio antes que la otra, que piensa que va a tardar casi una hora o más para aparcar.

¿Qué es lo que influye en que eso pase? ¿Son personas con “suerte” y siempre le pasan cosas buenas o son personas que focalizan su atención en que le pasen cosas positivas?

Pues seguramente es lo segundo.

 No digo que no exista el factor suerte pero es muy difícil que la suerte siempre esté de tu lado. Así que yo me decanto más bien por la opción de que el que piensa que algo bueno le va a pasar en un momento concreto, deja de lado los aspectos que no ayudan nada y se centra en usar sus armas para que ocurra lo que desea.

¿Te parece algo irreal?

¿Y si te digo que cuando esa persona quiere aparcar el coche, va con su atención plena, mirando casi sin darse cuenta cualquier atisbo de que alguien va a desaparcar, yendo por las calles con los cinco sentidos en cualquier posible sitio y que al final parece que tiene suerte y encuentra aparcamiento?

Sin embargo, la persona que tiene en su mente que en esas calles es un horror aparcar, tiene tantos pensamientos negativos en su cabeza, tantas palabras malsonantes con el coche, los vecinos y hasta con el alcalde, que seguramente tiene la culpa de todo, que le nublan la posibilidad de fijarse en algunos de los indicios que la persona “positiva” usa para tener suerte.

Pues sí, eso es así en todos los aspectos de nuestra vida.

Así que lo único que quiero es ayudarte a trabajarlo y conseguirlo. 

Porque se puede conseguir y para mí a nuestros cincuenta, ser positivo y ver el vaso medio lleno, es una de las cosas más importantes para tener bienestar en nuestra vida y en nuestro momento.

Para mí es un referente la psiquiatra española Marian Rojas, que ha escrito un libro que os recomiendo que se llama Cómo hacer que te pasen cosas buenas. Cada vez que puedo busco sus conferencias y charlas porque me encanta lo fácil que lo explica todo. Leedlo si podéis.

 
 
Situaciones en las que afecta tu pensamiento

Hay varias situaciones en las que esa diferencia de pensamiento, y por consiguiente de actitud, ante las circunstancias, es claramente relevante para que el balance final sea positivo.

  1. Salud y estado físico. Seguro que tienes alguna “goterita” física a los 50, no me refiero a una enfermedad seria, sino a ese dolor con el que te levantas todos los días, o al hacer algo cotidiano 

  1. Trabajo. Conflicto con el jefe o con los compañeros, exceso de trabajo, hastío de llevar tantos años en una empresa.

  1. La casa. Las casas siempre son mejorables, se pueden tener más ordenadas, más limpias, mejor decoradas,… lista interminable.

  1. Hijos. Cuántas veces piensas que tu hijo es así o asá, no hace caso de lo que le dices, no estudia lo suficiente, etc.

  1. Relaciones. Con tu pareja, con tus amigos, con tu familia. Muchas veces tienes problemas con ellos sólo porque tú piensas que lo que dicen o hacen es contra ti.

En fin, la lista sería interminable, porque a lo largo del día nos relacionamos con muchas personas. Así que para que nuestra actitud en el día sea en la medida de lo posible lo más positiva que puedas, es importante que trabajes para que tu pensamiento no sea un obstáculo y colabore.

Esto no quiere decir que cuando tienes que afrontar un problema grave sea fácil controlar a tu mente pero, incluso ante esas circunstancias ,  la mejor ayuda que puedes tener es tu propio pensamiento.

 

Todo va a salir bien
Pensamiento positivo

 

¿Cómo conseguir ver el vaso medio lleno?

“Vale, ya veo que es muy importante esto que me cuentas pero  , ¿cómo se hace eso? ¿cómo puedo conseguir no nublarme por millones de ideas negativas y que no sirven para nada ante estas situaciones?

Como dije al principio, esto se entrena y se practica. No lo vamos a conseguir de un día para otro. Ojalá. 

Además tienes que tener paciencia y no ser muy exigente contigo misma.

Al principio es difícil, porque si tienes como yo casi los 50 o más , llevas muuuuuucho tiempo haciéndolo de otra manera.

Y no es porque tú te empeñaras,, es porque nos enseñan en nuestra sociedad sin darnos cuenta.

Cuantas veces oímos, “ hay que ver la suerte que tiene Fulanito o Menganito, siempre le va todo bien, no hay nada que planee que no le salga bien y lo borde”

Seguramente Fulanito o Menganito ha puesto mucho de su parte para que le salga todo bien, y eso no se ve. 

Pero una de las cosas más importante que ha hecho esa persona es pensar en positivo.

Enfocarse en “ cómo puede llegar a conseguir algo”  en vez de “ tener que luchar con muchas cosas negativas que seguro que le impiden conseguir algo”

¿Ves la diferencia?

Pues hazme caso y empieza a utilizarlo en tu día a día. 

Cada vez que te venga a la cabeza algún pensamiento negativo párate y piensa:

“No, este pensamiento no me sirve para lo que quiero conseguir. Tengo que cambiarlo y enfocar mi mente a descubrir si hay algun elemento que depende de mi conocimiento o habilidad. O si puedo contar con alguien que me ayude a lograr esa meta”

Tienes que cambiar tu actitud, y empiezas a ver el vaso o la copa, si eres más de copa, medio llena.

Para eso, ayúdate del pensamiento positivo y date cuenta que, incluso en la meta más pequeña del mundo, la forma de afrontar la situación es lo más importante para sentir felicidad. Ya no se trata de un obstáculo que tienes que atravesar para llegar a una meta.

Resulta que en el proceso de atravesarlo estás disfrutando, porque estás conociendo una serie de valores y habilidades en tu interior, que a lo mejor no sabías ni que tenías.

Te recuerdo que el primer paso para ser feliz es conocerte y quererte. Así que para sacar la gran persona que tienes dentro tienes que eliminar esos pensamientos que intentan destruirte.

Deja de quejarte todo el día como norma.

Tenemos la mala costumbre de llevar esos pensamientos negativos al lenguaje con la queja. 

No podemos convertirnos en esa persona “tóxica” que siempre se está quejando por todo. 


La queja, si no es crítica constructiva, es decir en su medio adecuado y con un fin concreto, no sirve de nada para cambiar algo.


Te pongo un ejemplo de una situación cotidiana familiar, que nos puede pasar a cualquiera, y más en estos días de confinamiento en los que hemos estado todos teniendo que aceptarnos unos a otros más que nunca.

Te levantas por la mañana y después de haber estado fregando tu cocina la noche antes, y dejándola perfecta para desayunar como a ti te gusta, ves la cocina sin recoger, de la cena tardía que, alguno de tus hijos hizo, arrasando lo que había en la nevera.

Tu primera reacción sería empezar a echar por la boca sapos y culebras e incluso querer despertar a tu hijo para que la recoja. Y por supuesto pensar: “ vaya tela como empezamos el día…”

¡Aquí está el primer error!

 Porque  si te quedas con ese pensamiento en tu cabeza nada más empezar el día, éste va a hacer que tu interpretación de lo que te vaya sucediendo hora tras hora esté influenciado negativamente.

¿No es mejor pararte, respirar profundamente y pensar que tampoco tiene tanta importancia, y que si lo hablas civilizadamente con tu hijo en un momento adecuado y tranquilo para los dos él entenderá que no es agradable para ti desayunar con la cocina hecha un lío?

Pues te aseguro que sí.

 Aquí puedes ver que una buena manera de luchar contra tu pensamiento negativo es la respiración profunda/ meditación.

Esta práctica, de la cual hablo más extendidamente en mi otro post Por qué empezar meditación y aprender a enfocarte , es de las mejores formas que tienes para empezar tu día teniendo paz interior y trabajando en dominar los pensamientos.

Así que inténtalo,

vamos a ir creando a nuestro alrededor energía positiva.

y hay que empezar la casa por los cimientos, o sea nuestro pensamiento.

Sé que parece muy fácil, que tú pensarás que eso no es posible, pero a mí me va muy bien amanecer cada día desde cero.

¿Qué significa eso? 

Intentar olvidar durante la noche las cosas que no te han gustado de ese día, los malos gestos que alguien ha tenido contigo, o lo que no te ha salido como a ti te hubiera gustado. Y levantarte al día siguiente teniendo tu mente en blanco para no llegar con carga negativa a un nuevo día.

No siempre se consigue en todo pero, cuantos más días lo hagas, más fácil será que llegue a la mayoría de las situaciones del día.

Poco a poco te iré dando recursos para trabajar con tu mente y dejarla cargada positivamente para afrontar lo que te venga, pero te adelanto que tiene mucho que ver con la relajación y la espiritualidad en el sentido amplio.

¿Te animas a intentarlo?

Te aseguro que todo lo que consigas va a ser bueno y va a ir sumando en tu sensación de ser feliz, que al fin y al cabo es lo que todos queremos ¿verdad?

Déjame un comentario y cuéntame tus dudas o tus logros en el cambio de pensamiento, 

¡Me encantará leerte!

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Cómo ver el vaso medio lleno cuando llegas a los cincuenta años

4 pensamientos en “Cómo ver el vaso medio lleno cuando llegas a los cincuenta años

  • 6 junio 2020 a las 16:46
    Enlace permanente

    Hola Sandra! Encantada de leerte y enhorabuena por esta magnífica iniciativa. Desde hace tiempo soy muy seguidora del yoga meditación.. Etc y no te falta un ápice de razón en lo q dices pero por otro y desde mi propia experiencia, la teoría y la práctica desgraciadamente tardan en encontrarse o no llegan a hacerlo, respirar, meditar,.. Todo muy bien pero cuando vuelves a la “realidad” la cosa cambia…. Dese luego no hay q caer en el desánimo y ser constante.. Pero lo q cuesta..

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    • 7 junio 2020 a las 10:29
      Enlace permanente

      Muchas gracias por tu comentario Mercedes. Me alegro que sigas esa filosofía de vida pero aunque tienes razón en que la teoría es muy diferente a la práctica, hay que proponérselo y trabajarlo, porque insisto en que es por el bien de cada una. Paciencia y tesón¡

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  • 13 junio 2020 a las 17:54
    Enlace permanente

    Hace tiempo puse en práctica un recurso que me indicó una psicóloga amiga, sobre no dejar en tú mente los pensamientos negativos o repetir mentalmente una y otra vez una situación conflictiva, se trata de buscar el estribillo de una canción y obligarte a cantarla una y otra vez pensando en lo que dice la letra (da igual que, lo que más te guste) al principio te tienes que obligar ha hacerlo, pero pasado el tiempo es tú mente la que te pone la canción antes de que sigas.

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