Relación ganar - ganar

 

¿ Te has parado a pensar alguna vez cómo es nuestra visión del mundo? 

Creemos que es como una tarta en la que cada uno va cogiendo un trozo, y si no corres te quedas sin él.

Al menos eso es lo que nos han enseñado desde siempre.

¿Qué provoca ésto?

Que sintamos que hay escasez en vez de abundancia a nuestro alrededor.

Así que en nuestra relación con los otros suele predominar un enfoque de ganar – perder: uno consigue algo a cambio de que el otro pierda, y no se lleve un trozo de tarta antes que yo.

Y ese es un punto de vista equivocado.

Tenemos que conseguir cambiar a una relación ganar – ganar, en la que sabiendo que la tarta no se va a acabar, cooperar para coger cada uno, uno o más trozos.

Con esta visión de nuestra relación con los otros aumentaremos nuestro bienestar. Ver otras formas de aumentar tu bienestar

 

Dos no se pelean si uno no quiere

 

Dos no se pelean si uno no quiere

 

Este dicho, que a primera vista es positivo, tiene un mensaje interno de relación ganar – perder a la que estamos acostumbrados.

El que cede ante la pelea prefiere perder antes que participar en esa lucha , ya sea por sus ideas, o por una diferencia de afrontar alguna situación.

Y deja que el otro, se salga con la suya, o sea que gane, antes que enfrascarse en esa lucha.

Llega un momento de la discusión o del cambio de pareceres, en que el menos pasional se da cuenta que la otra persona no va a bajarse del burro, y que esa discusión no lleva a nada. Así que tira la toalla y prefiere darle la razón, o cambiar de tema para no acabar peor.

 

El problema es que si tienes que hacer eso constantemente las relaciones se resienten.

Si yo tengo un amigo con el que siempre termino dejándole que gane en cualquier discusión, aunque no tenga razón,  llega un momento en que me da pereza sacar un tema de conversación y provocar una situación tensa.

Y no es bueno para ninguno de los dos, el tener que evitar algunos temas y convertirlos en temas tabúes, ¿verdad? Seguro que todas sabemos a lo que me refiero.

Donde más daño nos hacemos es en las situaciones familiares.

Ya sea con los hijos, que es un tema especial y ahora lo veremos, o con tu hermano, cuñado, etc, se producen muchos momentos en los que piensas que debes salir de ahí para que no llegue a mayores la cosa.

O es el otro el que lo piensa, porque tu te has puesto muy sofocada con algún tema y no le apetece tener problemas.

¿Cuántos casos ocurren en eventos familiares, tipo navidades o cumpleaños de la suegra, en los que hay un conato de discusión y, por no llegar a mayores, uno de los dos da un paso atrás y pierde, en beneficio de la paz del momento?.

O ¿en una reunión de amigos en la que, casi sin darnos cuenta, somos espectadores de un cruce de cuchillos entre dos de la pandilla, por una necesidad de pasar uno por encima del otro?

 


Toda la vida hemos tenido modelos de competencia y de luchas tanto de ideas como de actuaciones.

Desde el colegio, el deporte, la universidad, el trabajo…

Siempre hemos estado intentando llevarnos el mejor trozo del pastel antes que los demás.


Relación ganar - ganar

 

Incluso cuando estudiábamos y teníamos alguna situación de trabajo cooperativo en el que te ponían una nota que representaba al grupo de trabajo, si tú pensabas que eras el que más habías aportado, sentías que era injusto.

Que tú te merecías la mejor nota. Competitividad a tope.

Y no hablemos en el deporte. Siempre valoramos el mejor del equipo, el capitán, el pichichi, en fin, modelos de llevarse siempre el mejor trozo del pastel.

Respecto a la relación con los otros no es tan fácil de ver pero se producen roces y sensaciones negativas en algunas situaciones, debido a esa idea interiorizada de que uno tiene que ganar y el otro perder, ante algún aspecto. 

 

Todo esto nos puede llevar en algún momento a sentir envidias por lo que el otro consigue, competencia desleal ante incluso un amigo, egoísmo por ser yo mismo el que gane,…

Pero podemos cambiar la idea, con trabajo y voluntad, y hacer que las cosas vayan de otra manera.

Cómo descubrí la relación ganar-ganar

 

Hace unos años me topé con el libro de Stephen Covey Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, especialmente enfocado en el empresario de éxito con patrón de millonario. 

No tiene nada que ver con mis aspiraciones, como puedes imaginar, pero como me gusta tanto leer, empecé a curiosearlo y me di cuenta que el autor era un coach maravilloso, de esos que consiguen cambiar la vida de las personas. 

Así que me enganché un poco más, saltándome las partes específicas de empresa, lo confieso.

Y al conocer su vida personal ( es padre de 9 hijos, y no se cuantos nietos) me pareció una persona interesante en cuanto al desarrollo personal, y a la gestión de las relaciones.

El caso es que él hablaba en ese libro sobre liderazgo, gestión del tiempo y productividad en los negocios, pero ponía muchos ejemplos sobre cómo llevar esos principios a su familia y sus situaciones cotidianas.

Indagando, descubrí que había escrito otro libro llamado Los siete hábitos de las familias muy efectivas y como me pareció que ese sí era mi tema me lo compré.

 

Verdaderamente cuando lees el libro, y ves como gestionan, su mujer y él, los conflictos familiares, sientes que es muy fácil conseguir lo mismo.

Una forma de educar a sus hijos y sembrar un ambiente maravilloso en casa, que supongo que no existía siempre, que te hace pensar que tú también lo puedes conseguir cambiando la actitud.

 Muchas de las técnicas o ideas que ellos proponen son algo complicadas de llevar a cabo, si no están implicados todos los miembros de la familia. Y eso a mí me parece lo más difícil.

Yo prefiero no intentar cambiar a la fuerza a los cinco restantes de mi familia porque no tendría éxito. Me limito a ir aplicando pequeños gestos, de forma subliminal, que consiguen el mismo objetivo: el cambio de actitud, aunque sea pequeño.

Pero bueno, en general, saqué muchas cosas del libro. 

Y os lo recomiendo de todo corazón si tenéis hijos y estáis en una fase de encontronazos y cambios de pareceres.

Así que , de todo lo que leí, y lo que sigo leyendo, porque lo cojo de vez en cuando, lo que más me marcó fue su teoría de las relaciones.

 

Relación ganar - ganar

En qué consiste la relación ganar – ganar

 

Covey dice que hay distintos tipos de relaciones en el mundo:

Ganar-perder

Perder-ganar

Ganar-ganar

Perder-perder

Ganar siempre

No hay trato

 

Claro la más usual es la primera.

Es que además nunca nos hemos planteado que eso no fuera así.

Siempre se ha dicho que la vida es un juego en el que unos ganan y otros pierden.

 

Sin embargo, como ves hay muchas posibilidades y como no quiero hacer muy largo esto, me voy a detener en la de ganar – ganar, que es la que nos interesa.

 

Covey defendía el enfoque en el que las dos partes ganan.

A primera vista parece imposible.

Pero lo único que hace falta es cambiar el objetivo personal hacia un objetivo en común

Es decir , que yo no tengo que salirme con la mía por encima de que tú pierdas, sino que entre los dos tenemos que llegar a un “acuerdo psicológico” ( valga el término) en el que si los dos soltamos un poco la cuerda, conseguimos juntos el fin.

 


En esta relación de ganar – ganar:

Se intenta llegar a un acuerdo beneficioso para los dos.

Se defienden los intereses propios pero también se tienen en cuenta los del otro.

Hay un ambiente de cooperación.

Provoca un clima de confianza, se estrechan las relaciones personales.


 

Te pongo un ejemplo:

Si mi hija de 13 años por fin ya tiene móvil después de pedírmelo hace años, y yo por su edad le restrinjo el tiempo de uso diario, pensando en su beneficio, ella cree que ha perdido.

Porque no tiene la libertad que querría tener para usarlo a todas horas.

Pero si le doy un tiempo prudencial al día, pongamos 3 horas que ya me parece mucho, y le digo que se lo administre como ella quiera, ya siente que ha ganado porque tiene mucho tiempo de uso.

Y además tiene algo de libertad para ver cuándo va a necesitar más tiempo y cuando menos. 

Es una forma de darle confianza y de ganar las dos.

Ella porque tiene móvil como sus amigas.

Y yo también porque lo que quería es que valorara ese tiempo de uso y lo tenga como un recurso maravilloso de estar conectada con sus amigos y otras cosas.

Pero sin estar enganchada a todas horas con el móvil, como lo tienen alguno de mis otros hijos (con los cuales me equivoqué porque no sabía qué futuro tendrían con su uso).

Y cambiamos la relación de ganar – perder, que hubiera hecho daño a nuestra relación,  a la de ganar – ganar.

 

Cómo cambiar al punto de vista ganar – ganar

 

Si lo analizas, hay muchas situaciones diarias en las que conseguimos ese enfoque ganar-ganar.

Por ejemplo, en las relaciones de pareja.

¿ Cuántas veces le damos vueltas a la situación para que los dos salgamos contentos y no sintamos que siempre se hace lo que el otro quiere?

Pues eso es fruto de haber intentado llegar entre los dos a un punto común, tanto en intereses, como en diferencias de gustos o planes.

Así que inténtalo.

 Cada vez que sientas que va a empezar una discusión o una situación en la que hay dos puntos de vista contrarios, activa la empatía, ponte en el lugar de lo que el otro siente o quiere. 

E intenta, si no lo hace el otro primero, cambiar tu objetivo y pensar en cómo llegar a un fin en el que los dos hayáis ganado.

 

¿Cómo se hace eso?

Otra de las cosas que Covey defiende es que en las relaciones hay una cuenta emocional en la que tú tienes un debe y un haber. Lo que siempre se le ha llamado la balanza emocional en las relaciones.

Cada vez que haces algo negativo respecto a esa relación la cuenta aumenta el debe y se va a valores negativos, y cada vez que aportas algo beneficioso para esa relación, se suma en el haber emocional y la cuenta se va a positivo.

Es algo que también te enseña la madurez, a no juzgar tanto a tus amigos y a ampliar tu vista a la balanza general. Si las cosas buenas superan a las malas, la amistad tiene base y seguirá por mucho tiempo.

Cuando ves que son muy pocas las positivas y grandes las negativas, esa relación se va difuminando en el tiempo quieras o no.

Y en este aspecto influye mucho el cambiar el enfoque a ganar- ganar.

 

Una de las emociones negativas que más se trabajan y cambian al pensar de esta nueva manera es la envidia.

Todas hemos sentido envidia, aunque no lo quieras reconocer en ese momento, de algunas cosas que le pasan a los demás. Como si el que esa persona lo haga hiciera que tú no lo puedas lograr también. Estamos teniendo un punto de vista de escasez en vez de abundancia.

Volvemos a lo que he comentado al principio : que nos parece que el pastel se va a acabar y que si todos cogen un trozo no va a quedar para ti.

Así que cuando sientas que estás sintiendo una sensación negativa al enterarte de algo que te cuentan, párate y controla tu pensamiento.

Piensa en la abundancia

en ganar – ganar,

y en que si tú quieres conseguir lo mismo que el otro, tendrás que trabajarlo.

Piensa en qué puedo hacer yo para lograr eso que me está contando mi amiga y que me encantaría que me pasara.

Y toma acción en vez de esperar que pase.

 

Conclusión

 

Cambiar de enfoque en tus relaciones es importante para tu bienestar, te das cuenta que antes te afectaban de manera negativa situaciones que pensabas que eran inamovibles.

Y ahora descubres que tú tienes las riendas de tu vida, de lo que quieres que pase, y de tu mente.

Y esa libertad hace que te liberes de mucha carga negativa. Dejas de pensar que el motor de tu vida está fuera de ti, cuando verdaderamente somos nosotros mismos los que elegimos nuestra vida.

Pero cambiar a esa relación ganar – ganar no se hace en dos días.

¿Cómo lo podemos conseguir?

Primero con mucho amor,

con respeto,

con paciencia,

con empatía.

Y queriendo que las cosas que no te gustan sean de otra manera, para no conformarte y aceptar todo sin intentarlo.

¿Qué piensas sobre todo esto?

¿Lo practicas ya en tu vida o dónde te parece que es más difícil?

¡Nos ayudan mucho a todas tus comentarios!

 

Lo que debemos cambiar en las relaciones que influirá en tu bienestar

 

 

 

Relación ganar-ganar. Lo que debemos cambiar en nuestras relaciones personales

8 pensamientos en “Relación ganar-ganar. Lo que debemos cambiar en nuestras relaciones personales

  • 3 julio 2020 a las 09:49
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    Muchas gracias, Sandra. ¡Qué difícil es a veces! Pero como bien dices, con amor, respeto, paciencia y empatía iremos consiguiendo mejorar. Un abrazo y feliz día!😘

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  • 4 julio 2020 a las 12:45
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    Me encanta la opción ganar-ganar, y sobre todo me gusta no llevar al otro a perder. Igual que el ejemplo que has puesto del móvil (buenísimo por cierto) se pueden hacer en todas las relaciones: pareja, laboral, familia, pero verdaderamente sólo se puede lograr con mucho mucho amor y empatía, está última una de las capacidades fundamentales en todo tipo de relaciones y que me encantaría que se trabajara mucho más (algunos la desconocen por completo).

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    • 6 julio 2020 a las 08:15
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      Hola Isa, verdad, la empatía es la base para que tengamos buenas relaciones en todas las áreas de la vida. Un abrazo y a ¡seguir cuidándote guapa!

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  • 5 julio 2020 a las 09:24
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    Buenísimo Sandra¡¡ ejemplos reales y con los que me identifico. Gana- ganar, la virtud de hacer que las dos partes ganen, o vean que están ganando.
    Yo ahora con tanto deporte, lo haré mejor y lo pondré más en práctica.
    Y en todas las fases de la vida.
    Gracias¡¡

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    • 6 julio 2020 a las 08:16
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      ¡Hola! Pues mira en el deporte individual es más difícil cumplirlo, pero siempre se puede mejorar la actitud ante el rival y no resaltar que uno pierde y otro gana. Un beso

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