Orden y limpieza en casa más productivos

Nunca me ha gustado limpiar mi casa. Lo confieso.

Pero sí me gusta tenerla limpia y ordenada.

Esta pandemia que hemos vivido, y como consecuencia el confinamiento, nos ha obligado establecer una rutina de orden y limpieza en casa singular.

En primer lugar porque no hemos podido tener ni una mínima ayuda externa en casa para las tareas domésticas.

En segundo lugar porque, el estar toda la familia en casa sin salir, desordena y ensucia todo mucho más.

Y nos ha enseñado, por lo menos a mí, a relajar nuestra necesidad de tener la casa limpia como una patena a todas horas.

Te cuento mi nueva rutina de orden y limpieza en casa que en los últimos tiempos he encontrado más útil. Que me hace ser más productiva y tener menos estrés.

 

Del ama de casa de antes a la productividad de hoy  

 

Como he comentado, no me ha gustado nunca las tareas de limpieza en casa.

Aunque me estresa no tenerla limpia.

Así que en la economía de mi vida, desde que me casé, siempre ha habido una partida para ayuda doméstica.

Aunque fuera sólo unas horas a la semana.

Si había que apretarse el cinturón, porque todos tenemos época de vacas flacas, he preferido anteponer esa ayuda y sacrificar cualquier gasto extra.

Por otro lado me encanta la cocina y tener la ropa limpia y planchada/doblada.

Son tareas que incluso cuando tengo algo de ayuda suelo hacer yo, a no ser que por trabajo u otra razón, no esté en casa.

Pero en la madurez, otra de las cosas que he aprendido es a relajarme si las cosas no están tan limpias como me gustaría.

Y sobre todo que éso no sea una razón para que tengamos problemas en la convivencia familiar.

Entre tener la casa hecha un caos y tenerla como las fotos de revista que todas envidiamos, hay un abismo.

Considero que la vida de la mujer ha cambiado mucho en los últimos 30 años y aunque valoro mucho cómo nuestras madres y abuelas dedicaban su día a día a tener nuestras casas perfectas, yo prefiero tener tiempo para hacer otras cosas.

Y no sentirme mal por ello.

Se puede, incluso aunque seas ama de casa, tener otra vida que no sea sólo sacar brillo a los muebles,( que por otro lado nadie te va a valorar). Y tener tiempo para ti, ya sea dentro de casa, o en la calle.

Es distinto si fuera tu trabajo remunerado, el que respeto y sobre valoro.

Pero creo que, incluso las personas que se dedican a limpieza doméstica, cuando están en su casa o tienen tiempo libre, no deberían dedicarlo a tener la casa limpia. 

Cómo era mi rutina en casa durante el confinamiento

Así que, debido al confinamiento en estos meses, nos hemos tenido que apañar entre los miembros de la familia, unos más y otros menos, para tener la casa limpia y ordenada.

No sé vosotras como lo habéis vivido, pero el estar en casa, los seis que somos de familia, toooooodas las horas del día, ha multiplicado por mil el uso y el desorden en todas las habitaciones y estancias de la misma.

Incluso las que en la vida normal apenas se ensuciaban.

Eso, unido a que al parecer soy la única de mi familia que valora esas condiciones de orden y limpieza en casa, glub, ha provocado alguna que otra situación de estrés y momentos de riñas tontas con el resto del personal, que me miraba con cara de “mi madre está loca” y “esto tampoco está tan mal”.

Así que para no estar todo el día estresada con el orden y la limpieza, y a mí que me encanta aprender, estuve bicheando por internet a ver como podía simplificar el asunto.

La verdad es que no encontraba nunca nada que me sirviera, porque las especialistas en orden y limpieza en las casas, que las hay muchas con buenos consejos, dan siempre como tips de limpieza diaria cosas obvias: hacer la cama, fregar los platos que has usado, poner los cojines del salón ordenados, poner la ropa sucia a lavar…

En fin, no me hace falta leer esos consejos para saber lo que tengo que hacer a diario en mi casa para que se mantenga ordenada, ni a ti tampoco ¿verdad?

Pero entonces descubrí un blog de una americana, Clean Mama ,que aconseja un sistema que encaja más con lo que yo estaba buscando, y la verdad, me ha simplificado mucho el tema.

En vez de dividir la limpieza durante la semana por sectores, lo hace por tareas.

Ahora os lo explico más detallado.

En mi caso, yo estaba acostumbrada a limpiar todo en cada habitación casi todos los días, o al menos intentarlo.

Según las habitaciones que tengo las dividía entre días de la semana y así le daba una vuelta a la casa entera.

(Me acuerdo cuando mis niños eran pequeños tuve algún verano  au-pair en casa para que les hablara en inglés a la vez que jugaba con ellos.

En concreto tuve a dos eslovacas, que hablando con ellas me decían que en su casa se limpiaba una vez por semana, y se ponía la lavadora una vez por semana. A mi aquello me impactó).

Aquí, heredado de nuestras madres y abuelas, tenemos la costumbre de dividir la limpieza de la casa y ropa, sobre todo en una casa con niños, en sectores o hábitos diarios.

Lo de limpiar solo un día me parecía, con perdón, “de espeso”.

¡Ja!, pues ahora soy yo la primera espesa que quiere simplificar y quitar la importancia, que siempre le hemos dado, a tener la casa como si fuera a venir el del anuncio del algodón no engaña, ¡vamos !( ¿habéis analizado aquél anuncio alguna vez? ¡Qué estrés por Dios!)

En fin, este nuevo sistema me ayuda a tener unos hábitos diarios y semanales de limpieza que me parecen lo más simples y rápidos, y que en este confinamiento han colaborado a que haya más paz familiar 🙂

 

Orden y limpieza en casa más productivos

Nueva rutina de orden y limpieza semanal

 

He modificado un poco el sistema que ella propone, pero me ha servido de guía y, después del confinamiento, he cambiado y simplificado mucho la forma de limpiar y ordenar mi casa.

En general, me encanta hacer todo tipo de tareas por bloques o en serie, como en las fábricas ( siempre me ha parecido que si así lo hacen allí, será lo más productivo).

Y cuando leí que ella lo recomendaba, el trabajo por bloques, me parecía que iba más conmigo.

Quiere decir que en vez de ir habitación por habitación sacando todos los artículos de limpieza y dejando esa estancia lista, saco un útil de limpieza y lo uso en toda la casa.

Me parece mucho más rápido.

Por ejemplo, si quiero limpiar una habitación de mi casa necesito:

Paño para limpiar el polvo con un producto si hay muebles de madera a cuidar

Escoba o aspiradora para el suelo.

Paño y limpiacristales si hay que limpiar las ventanas y los cuadros con cristal.

Cubo con fregona para darle al suelo.

Así que antes tenía que sacar todo eso y dedicarle un rato a esa habitación.

Encima de tardar mucho, el resto de la casa que no limpiaba, me seguía provocando estrés porque no lo veía bien.

¿Qué hago ahora?

 

He cambiado el ritmo y divido las tareas.

El lunes limpio el polvo en toda la casa.

Así que cojo el paño y empiezo por un extremo de la casa y le doy la vuelta entera.

Se hace en 10 minutos y no veas lo que cunde.

De entrada ya se ve el resultado en toda la casa a simple vista.

El martes le dedico el tiempo a los cristales.

Como no le doy a todas las ventanas con tanta frecuencia, a lo mejor solo hago la mitad de ellas y a la vez le doy a los cuadros.

El miércoles se lo dedico a los suelos.

Aparte de tenerlos recogidos a diario, que hace que esté todo más ordenado, para que la aspiradora automática funcione bien, ese día se le da a fondo con aspiradora y fregona.

El jueves me dedico a puertas de paso y llaves de luces.

Sinceramente, a estas últimas no le prestaba tanta atención, pero con la pandemia hemos tenido que esmerarnos en desinfectar lo que más tocamos todos, y no cabe duda que los interruptores son lo que más utilizamos en todas las casas.

Cogía un paño mojado en agua con lejía, y ¡vámonos a matar bichos y gérmenes!

Y con otro paño húmedo con un poco de champú del pelo, truco que me enseñó el que me lacó las puertas, repaso las puertas de la casa.

Incluyendo las de los armarios.

Evidentemente no las hago todas ese jueves.

La mitad de la casa una semana y la otra mitad la otra semana.

El viernes toca los baños a fondo.

Aunque diariamente los  repaso para que estén decentes, ese día se limpian a fondo.

 

Como estas actividades no me ocupan tanto tiempo, me queda todavía un ratito para arreglos, de esos que yo digo que no se ven y que son desagradecidos: altillos, interiores de armarios, despensa,…

 

¿Cuáles son los beneficios que consigo con este método de orden y limpieza?

 

Pues en mi caso, son muchos.

Lo primero es que me he quitado el estrés que me provocó el verme desbordada con tanta carga doméstica y sin poder salir a la calle a despejarme un rato.

Segundo, estaba empezando con mi blog, y como a todo nuevo proyecto, le quería dedicar mucho tiempo diario y eso me era imposible porque las mañanas se me iban en las tareas de la casa.

Y eso que soy de madrugar…

Tercero: Dividimos estas tareas con los miembros de mi familia y cada uno me ayudaba a una cosa.

Así que también psicológicamente hemos mejorado en eso.

Ya no me ven tanto como una madre histérica y estresada que se ofusca porque “nadie ayuda”.

Mi hija fue la que propuso ese sistema de dividir las tareas entre todos así que, como siempre digo, los niños nos enseñan mucho y aprendo de ellos todos los días.

Ella hizo papelitos con cada tarea y les dió a elegir a cada uno de los hermanos. Todo muy democrático y justo, je, je.

Y lo mejor es que como cada día toca una actividad distinta, sólo tiene que ayudar uno.

Trabajaban, cuando terminó el confinamiento tácitamente se decidió que se había acabado el régimen de ayuda a la limpieza, sólo un día de la semana, en vez de todos los días un ratito.

Con lo cual ellos también se estresan menos.

Cuarto y no por eso menos importante: tengo más organización, ¡con lo que a mi me ha gustado eso siempre!

En vez de ir de aquí para allá cada día a ver por dónde empiezo hoy a meterle mano a esto, sé lo que voy a hacer por anticipado.

Y repito que eso me quita mucho estrés y sobrecarga mental.

 

Las cinco rutinas que hago todos los días.

 

Independientemente de esas tareas semanales, cada día dedico unos 20 o 30 minutos, no más, a estas rutinas que son las que de verdad me solucionan el agobio que sufría antes por no ver la casa como a mí me gustaba.

Estas son 5:

1.Tener todos los suelos recogidos de la casa.

Ya eso es un paso importante para ver todo ordenado. ( no zapatos, no cables, no cosas que se caen de una mesa y nadie recoge,…)

Desde que invertí, hace varios años, en una aspiradora automática, de esas que nadie tiene que coger y pasarla, los suelos de mi casa dejaron de ser una losa, valga la redundancia, para mí.

Hay muchas marcas y modelos, pero cuando es algo que quiero que sea duradero, y después de recomendaciones de amigas cercanas, prefiero invertir bien y me decanté por una de las mejores.

Y me fuí a por la Rumba  irobot.

Que además, cuando la compré, me costó bastante más de lo que vale ahora. Como todo lo tecnológico con los años se va abaratando.

Aparte de la maravilla que es quitarte una tarea de en medio, el simple hecho de tener que recoger todos los suelos para que no se trague nada, ya hace que todos, los niños y nosotros, recojamos lo que haya por el suelo para que “la rumbita”, así la llamamos, no se lo trague.

Es como nuestra mascota-robot, le hablamos como al perrito que aparece en el momento más inoportuno y que te quiere morder los zapatos, jeje.

En serio, repasa los suelos casi todos los días y ¡no sabéis lo que saco del depósito de polvo diariamente!

Además de no pasar manualmente la aspiradora, como mantiene limpios los suelos, no hay que limpiarlos con agua tanto como antes.

 2.Poner la lavadora, casi todos los días. Y recoger la ropa ya lavada.

Antes intentaba acumular ropa hasta que el bombo iba a reventar y ya la lavaba.

Pero como el fin de mi organización es quitarme estrés, me di cuenta que este método no me servía.

Además, hoy en día, casi todas las lavadoras tienen un sistema de ahorro de media carga y ya no me da cargo de conciencia ponerla sin que esté tan llena.

Lo de tener el bombo de ropa sucia lleno es algo que creo que nos provoca estrés a todas.

Así que voy lavando casi a diario y, el día que no pongo la lavadora, ahorro ese tiempo para otra cosa.

Ah, también he aprendido en esta cuarentena en la que nadie salía y entraba, y por lo tanto, no nos veía nadie, es a simplificar la plancha.

He doblado muy bien toda la ropa, menos la que no había más remedio que planchar, como las camisas y algún pantalón más arreglado.

Así que en otro rato que encontraba durante la semana, me quitaba esa poca ropa de plancha y se acabaron las canastas interminables de ropa para planchar. 

 

Orden y limpieza en casa más productivos
Se acabaron las canastas de ropa llenas durante toda la semana

3. Repasar lavabos y wc.

Esto es otra cosa que, cuando se hace a diario, le da al cuarto de baño un aspecto de limpio que ayuda a tener la casa, en cualquier momento de visita, decente y arregladita.

Haciéndolo todos los días, aunque sea sólo repasando con papel de cocina, cuando llega el día en que tienes que limpiar los baños a fondo, te resulta más llevadero.

4. Recoger salón donde nos sentamos.

Ordeno los sofás y cojines, recojo lo que se queda en la mesa, fuera de su sitio, de la noche anterior. Y le doy al cristal de la mesa con limpiacristales.

Esa es una de mis manías, que al trasluz no se vean manchas y huellas en el cristal. 

5. Encimera y fregadero libre y limpio

 Entrar en la cocina así a mi me da paz.

Así que cada vez que entro en la cocina, intento que las encimeras no vayan acumulando “cosas” que vamos dejando allí por pereza de guardarlas en ese momento.

El fregadero igual, tenerlo vacío de platos o cacerolas por limpiar hace que la cocina parezca ya limpia.

 

Mi horario durante las mañanas del confinamiento

 

Te prometo que he conseguido tener mi casa arregladita en una hora y media o así al día, lo cual antes me parecía imposible.

Además como siempre digo, hay que ponerse un límite de tiempo para hacer cualquier tarea y enfocar tu atención en eso.

Es decir, si en ese tiempo de orden y limpieza en casa, estás contestando whassaps, abriendo el correo, o entretenida con las redes, olvídate.

Estarás toda la mañana sin haber hecho nada.

En mi caso, he establecido un orden diario para que no me pase.

A las 8 me pongo a trabajar en mi blog

A las 10 me pongo con la casa, hasta las 11 u 11,30 que empiezo a organizar la comida.

Hay días que practicamente no tengo que hacer nada de comida, porque todo es de última hora.

Así que aprovecho y ese día hago algo que mi casa necesita como extra, por ejemplo, en este cambio de temporada limpiar y guardar alfombras, edredones, cambiar armarios, ordenar altillos.

En fin, esas miles de cosas que son muy desagradecidas porque nada más que las ves y aprecias tú.

Que también tienes que ponerle un tiempo límite porque sino se alarga más de la cuenta.

A partir de ese momento, llegaba el momento para mí.

Si quería me ponía a leer un rato, o investigar sobre temas de mi blog.

Y a lo mejor me daba tiempo para mi caminata diaria por la mañana, cuando ya podíamos salir, si no la dejaba para la tarde.

Incluso me ponía en el organizador del día sentarme media hora en mi máquina de coser a hacer mascarillas y batas de TNT para los sanitarios que estaban en situación precaria de seguridad en nuestra ciudad, igual que en el resto de España.

(En Sevilla se creó espontáneamente un grupo maravilloso de voluntarios que durante el confinamiento estuvimos colaborando con todo el personal sanitario para surtirle de mascarillas y batas que no les llegaba por medios oficiales.

Ese grupo que se llama Los 300 voluntarios, y que a día de hoy sigue activo y os podéis unir si queréis, dedicado a abastecer de alimentación a familias necesitadas, nos llenó a muchas señoras el tiempo de “encierro” y nos hizo sentirnos útiles de algún modo.) 

 

Orden y limpieza en casa más productivos
Tener el fregadero siempre recogido da sensación de orden y limpieza en tu cocina

 

 

Ahora que hemos vuelto a la “nueva normalidad” este nuevo sistema me sigue ayudando a poder dedicar unas horas de mis mañanas a otras cosas.

Porque, en mi caso, sigo sin mi otra ocupación, ya que los conciertos y espectáculos de ocio todavía tenemos que esperar a que pase esta situación de rebrotes.

Pero si tú trabajas entre semana, y arreglas tu casa en 1 hora o así, me parece más llevadero hacerlo todos los días, que dejar tus días libres para limpiar la casa.

Es mejor eso que tener sólo el fin de semana libre y dedicarte a limpiar los sábados. ¿no?

Te aconsejo que te levantes 1 h antes todos los días, o si es que entras muy temprano a trabajar, reservar 1 h de la tarde que te cueste menos trabajo, para hacer 5 cosas en casa que te va a quitar estrés de tu mente seguro.

 

Conclusión

 

Mi idea de esta entrada no es enseñarte a limpiar y ordenar por supuesto.

Cada una tiene que buscar la forma que mejor le va.

La organización y planificación de tareas es una ayuda maravillosa para la productividad y gestión del tiempo.

En las casas, ésto es más imprescindible porque si no lo hacemos, el tiempo se difumina como el humo, y notas que no has hecho la mitad de las cosas que querías hacer.

Hoy en día, que la mujer hacemos mil cosas fuera de casa, tenemos que quitarnos el estrés de tener una casa de revista.

Sobre todo si sois muchos en casa.

Así que te aconsejo que busques la mejor rutina para que consigas tenerlo todo a tu gusto, sin gastar todo el tiempo en tu casa.

Y que puedas hacer otras cosas sin sentir que dejas tu casa sin arreglar.

Cuéntanos cómo te organizas en casa, nos ayudarías a todas a seguir mejorando y a buscar la mejor forma de compaginar el orden y limpieza en casa con una agenda social y laboral.

¡Nos encanta leerte!

Pin de orden y limpieza en casa con menos estrés

La mejor forma de conseguir orden y limpieza en casa sin estrés y con más productividad

4 pensamientos en “La mejor forma de conseguir orden y limpieza en casa sin estrés y con más productividad

  • 10 julio 2020 a las 16:39
    Enlace permanente

    Soy de las tuyas Sandra, no me gusta ninguna de las tareas de la casa, Ninguna es NINGUNA, tengo amigas que les gusta cocinar 🥘, planchar ….. a mi ninguna………. Me gusta mi trabajo fuera de casa más que nada y lo q mas me gusta es salir un rato con mis amigas/heemanas a tomar una 🍺 ybun poquito jamón 😜
    Pero reconozco que me gusta ver oa casa ordenada y limpia 🧽 🧼.
    Lo que ya no me permito es estresarme si TODO NO ESTÁ PERFECTO. He aprendido a priorizar convivir y ver una peli en fsmily, a tener la casa y la plancha perfecta. Reconozco que aplico tu método, hay mínimos que son no nogociables: antes de salir de casa a trabajar,! Todas las camas hechas, cocina recogida de desayunos( de cena SIEMPRE, antes de acostar) baños recogidos y una lavadora puesta y comida pensada y sacada del congenlo necesario. En eso participamos todos. Y estos dias de confinamiento, que yo no he tenido xq me fuí a trabajar el día dedpués del Estado de Alarma 🚨, hasta hoy, los niños se han encargado de hacer y pensar 💭 🤔 la comida 🥘 y preparsr una Cervecita 🍺 y un miniaperitivo al llegar a casa de la GUERRA que hemos vivido. Ese momento es la FELICIDAD EN ESTADO PURO 😜🌈👏🏼👍🏻

    Responder
    • 15 julio 2020 a las 07:44
      Enlace permanente

      ¡Esa es la actitud Ines! que no nos impida nuestra casa disfrutar de buenos momentos. Un beso guapa!!

      Responder
  • 11 julio 2020 a las 23:07
    Enlace permanente

    El organizar las tareas y conseguir una rutina facilita mucho y te deja mucho tiempo libre. Gracias por compartir tu rutina, y tus trucos 😉😍

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *