Seguir aprendiendo y reinventarte a los 50

Cualquiera que deje de aprender es viejo, ya sea a los veinte u ochenta. Cualquier persona que sigue aprendiendo se mantiene joven

Henry Ford

No hay una edad para aprender.

 

Se puede y se debe aprender durante toda la vida.

 

En estos días estamos saliendo de una pandemia mundial debido al virus Covid-19 que ha hecho verdadero daño en todo el mundo a nivel personal, sanitario y económico.

 

Gracias a Dios parece que en España vamos superando fases en la desescalada, pero estamos a las puertas del verano y se presenta un poco extraño con respecto a las vacaciones.

 

Como me propongo ser positiva, supongo que, al igual que en estos meses de confinamiento, habrá muchas cosas beneficiosas que sacar de toda esta situación.

 

Una de las cosas que te he comentado en los posts anteriores es que para tener salud mental y bienestar tienes que  estar activo y sentir que sigues siendo productivo a los cincuenta.

 

Sigues siendo joven y cómo ya has oído muchas veces los años están en la cabeza. Puedes ser muy joven a los 70 o ser un viejo prematuro a los 30. Todo depende de tu actitud ante la vida.

 

Quiero que empieces a tomar acción y, sea la que sea tu situación laboral, te propongas seguir aprendiendo a nuestra edad y no dejarte vencer por los miedos de ser mayor para estudiar.

 

Beneficios de aprender a los cincuenta

 

Seguir con la mente activa tiene muchos beneficios para nuestro Sistema nervioso.

 

Las neuronas tienen que seguir desarrollándose y multiplicando y para ello es importante que tengan actividad.

 

Hace algunos años se pensaba que las neuronas terminaban su crecimiento en la juventud, pero después de muchas investigaciones se ha comprobado que eso no es así. Que siguen “creciendo” mientras que sigan teniendo actividad, y eso puede ocurrir durante toda la vida.

 

Al aprender, las conexiones entre las neuronas se multiplican, se estimulan las ondas cerebrales que conectan distintas zonas del cerebro y esto hace que tengas un cerebro más activo.

 

Todo esto hace que aumenten las emociones positivas, te sientes bien, te sientes útil, las tomas de decisiones son más reflexionadas y nos mantienen vivos psicológicamente.

Yo siempre he pensado que si hubiera tenido en mis años de estudiante los medios que tenemos hoy en día hubiera sido mucho más buena estudiante. 🙂

 

La llegada de internet a nuestras vidas ha traído muchísimas ventajas pero , para mí, de las más importantes es la de acceder a cualquier material para profundizar en algo que quieres aprender.

 

Cuando yo estudiaba la carrera, teníamos en la Facultad una biblioteca física, en la que íbamos buscando libros y revistas sobre la asignatura o el trabajo que estuvieras haciendo, con las limitaciones que eso conlleva.

Como la Psicología iba por delante en Norte América, casi todas las referencias estaban en inglés, eso lo primero, y tardabas en leer una investigación el doble de tiempo que hoy, que tenemos hasta traductor online si es que no eres bilingüe.

Seguir aprendiendo a los 50
Una mujer buscando libros en una biblioteca

Te hablo de mi experiencia de estudiante para que no pongas excusas, quiero que veas que es el momento idóneo para aprender cosas nuevas. Tenemos mucha ayuda para hacerlo, y para llegar a cualquier información que necesitemos, a través de internet.

 

¿Qué puedes aprender a tu edad?

 

Aunque la edad no nos debe parar ante la idea de hacer cosas nuevas, es verdad que ya buscamos un fin concreto en todo lo que hacemos, no nos gusta perder el tiempo y no saber por qué estamos haciendo algo.

 

Los años de sentarte a estudiar y mirar las moscas han pasado,  al menos para mí y supongo que para ti también. Nuestra forma de aprender ahora es más madura y más productiva. Sabemos que el tiempo es oro, y no quieres perderlo.

 

Así que hay que buscar el porqué de lo que quieres aprender. Qué te motiva a saber sobre alguna materia.

 ¿Hay algo que siempre has querido estudiar y que nunca lo has hecho por falta de tiempo o por no encontrar el momento?

Yo por ejemplo, desde que mis hijos eran pequeños tenía claro que iba a volver a estudiar cuando ellos ya fueran mayores e independientes académicamente.

 Me seducía la idea de crear en casa un ambiente propenso de estudio y poder compaginar el ser madre con seguir estudiando desde casa.

 Mi carrera de Psicología es propensa a seguir aprendiendo toda la vida, pero también me apetecía seguir estudiando idiomas, que se me daban muy bien y además me gustaba mucho.

 Nunca me imaginé que tuviéramos internet y que fuera tan fácil seguir estudiando sin matricularte de otra carrera o curso estricto que te obligara a seguir un ritmo y cumplir unos objetivos.

Sin darme cuenta me fui enamorando de la red, y exprimiéndola al máximo para buscar contenidos que me interesaban en varios ámbitos.

 Así que, he seguido estudiando de forma relajada sobre muchas aplicaciones de mi carrera, según el momento en que me encontrara.

 Por ejemplo cuando mis hijos eran pequeños me bebía los libros y artículos sobre Psicología evolutiva, trastornos relacionados con el desarrollo, educación en inteligencia emocional y valores.

Cuando mis padres se iban haciendo mayores investigaba sobre el alzheimer, envejecimiento del cerebro, y todo lo relacionado a la vejez.

 Aparte por supuesto de mi carrera, internet me ha ayudado a aprender mil cosas en las que ni sabía que me iba a interesar.

 Con esto te quiero decir que es asequible aprender cosas nuevas o profundizar en lo que ya empezaste.

 Sólo tienes que pensar en aquello que te apasiona.

 Y no tener la sensación de estar estudiando, solo de ir investigando un poco más sobre cualquier curiosidad que tengas.

 A lo mejor tienes una afición que nunca has podido conocer todo lo que querías y por tanto no has podido practicarla con la habilidad que te hubiera gustado.

Pues ahora puedes dedicarle tiempo y ser más feliz profundizando en eso y haciéndote un poco más experta.


 Todavía es posible reinventarse laboralmente y a través de tus aficiones sacar un rendimiento económico para aumentar tus ingresos haciendo lo que te gusta.


Se puede emprender a los cincuenta años, por supuesto.

 Solo tienes que hacerte experto en lo que vayas a emprender.

 Crea un plan de objetivos y así lo irás adaptando a tu vida.

 Empieza ya.

 Es importante para sentirte útil, y a través del mundo online puedes hacer miles de cosas. A lo mejor no se te hubiera ocurrido nunca, después de llevar veinte años en la misma oficina, con un trabajo administrativo que ni te gusta, dedicarle una parte de tu tiempo a ir construyendo una base para complementar tu economía.

 

¿Por dónde empezar?

 

Para conseguir algo, al principio hay que poner mucho de tu parte y dedicarle más tiempo de la cuenta, sí. Pero siempre teniendo en cuenta que ese tema te apasiona y, por lo tanto, lo vas a hacer casi sin darte cuenta del tiempo que le dedicas.

 Lo primero es leer, leer y releer.

 Oír, oír y requete oír.

 Con ésto me refiero a que te tienes que convertir en experto y para ello no te sirve leer una reseña sobre ese tema y creer que ya no necesitas más.

 Hay muchas formas de acceder a información. Puedes leer artículos, blogs y libros.

 Puedes oir podcasts, o entrevistas grabadas de los expertos que hablen sobre el tema que te interese.

 Puedes ver videos en youtube sobre la temática que quieras.

 Pero lo más importante es ser críticas.

 No te puedes tragar la cantidad de información que existe por la red sin contrastarla. 

 

Esa es la parte negativa, yo creo, de tener tanta facilidad para llegar a todo el mundo. Que hay gente que comparte información sin haber hecho el proceso antes que te comento de profundizar en la materia, así que leen por encima una reseña y la lanzan a la red sin contrastarla. 

Eso te puede crear una idea equivocada sobre lo que estás estudiando, así que insisto, tienes que ser crítica en lo que te llegue a través de la red. Y sobre todo quedarte con información de sitios de referencia sobre ese tema que te interesa.

 No es lo mismo leer un artículo de Psicología en la revista Psicología y Neurociencias, que leer un artículo en la sección Estilo de Vida en el diario de noticias, que no dudo que el periodista se habrá preparado el tema, pero que si lo que quieres es profundizar en lo que tú ya conoces, no te aportará mucho.

 Cuando ya ves que te estás convirtiendo en una friki del tema que te gusta, es más fácil darle forma a tu proyecto y utilizar ese conocimiento de alguna manera.

 Te pongo un ejemplo,

 a mí me encanta hacer punto, y sobre todo para bebés.

 Si esa fuera mi principal pasión me hubiera planteado empezar un proyecto relacionado con ese mundo.

 Hay mil cosas por hacer,

 crear un canal de youtube donde enseñar a tejer,

 hacer una tienda online donde vender tus labores,

 crear un blog donde poner los paso a paso de los patrones,

 instaurar un día de punto entre tus amigas o cercanas y crear un taller físico.

 No sé, incluso puedes llevarlo al lado solidario y altruista, y enseñarlo gratuitamente en talleres de parroquias para gente sin recursos, o en alguna residencia de mayores en las que sirve de actividad y compañía a las abuelitas.

 Hay muchas opciones y te aseguro que el compartir información de lo que te apasiona con los demás es muy satisfactorio psicológicamente y te aporta mucho bienestar. Que es nuestra meta final en esta vida, no se nos olvide.

 

Errores al aprender algo nuevo

 

Como ya he dicho antes lo primero que tienes que hacer es echarle mucho tiempo y ganas.

 

“No aprendes a caminar siguiendo las reglas. Aprendes haciendo y cayendo”. 

Sir Richard Branson

 

Y me puedes decir que sí, que lo has intentado alguna vez, pero que no podías dedicarle tiempo, que era mucho para ti, que ya no tienes ganas de llevar un ritmo tan alto de estudio…

 Seguramente es porque no te has organizado bien.

 Ya he comentado en otra ocasión que para ser productivos lo más importante es organizarte y dar un tiempo fijo a cada cosa.

 En este caso es más importante aún.

 Para crear este hábito, como pasa con cualquier otro, es necesario meterlo en tu agenda y pensar cada día o cada semana, qué tiempo le vas a dedicar al estudio de ese tema.

 Seguro que tu error fue intentar hacerlo cuando tuvieras un rato libre, y eso no funciona.

 Tienes que mirar la organización de tus días y, según qué actividad quieres hacer, ver dónde encajaría mejor y ponerle un tiempo para cumplir tu objetivo semanal o diario.

 Y con qué materiales vas a contar.

Por ejemplo, si tú prefieres un libro físico que puedas subrayar, añadir notas o llevártelo en el bolso, pues tendrás que buscar dónde comprarlo, lo que hay disponible y lo que tendrás que encargar con tiempo.

 Si lo que te va son los podcasts, lo mejor es que te suscribas a los programas que hablen sobre la materia que quieres y así accedes a ellos muy fácilmente en cualquier momento sin tener que perder el tiempo en buscarlos.

 No tener fuerza de voluntad y consistencia.

 Como he dicho antes, al principio tendrás que dedicarle mucho tiempo y eso no te puede hacer perder las ganas.

Piensa que cada vez tendrás que dedicar menos tiempo en hacer algo que al principio casi no sabías por dónde empezar.

 Así que trabaja con motivación y siembra mucho, para luego recoger fruto casi automáticamente.

 No empezar por el nivel principiante

y no intentar conseguir desde el principio un objetivo de nivel avanzado.

 Esto quiere decir, volviendo al ejemplo del punto para bebés, que si quieres aprenderlo ahora, no te propongas primero un conjunto de bebé con un patrón muy elaborado y con muchos cambios de puntos. Empieza por patrones básicos y sencillos, como una manta cuadrada para la cuna o algo así.

Porque sino lo que te va a pasar es que lo vas a dejar a la mitad y vas a tirar por tierra todas tus aspiraciones que te habías creado en el mundo del punto bebé.

 Así que ya sabes, todo paso a paso, empezando por objetivos pequeños y metiéndolo en tu agenda.

Conclusión

Espero que con estas ideas hayas visto que puedes reinventarte a los cincuenta o más. Solo tienes que pensar en qué es lo que te apasiona, investigar mucho, organizar tu tiempo para ser constante, empezar por el principio y disfrutar.

 

¿Cual es tu pasión? ¿ Crees que puedes intentarlo? 

 

Seguir aprendiendo y reinventarse a los 50
Cómo seguir aprendiendo y reinventarse a los 50

 

Cómo aprender algo nuevo y reinventarte a los cincuenta

9 pensamientos en “Cómo aprender algo nuevo y reinventarte a los cincuenta

  • 6 junio 2020 a las 17:11
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    Tengo muchas pasiones, casi todas relacionadas con las manualidades, pero me da mucha pereza aprender.

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    • 7 junio 2020 a las 10:32
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      Hola Isabel, bueno, si es pereza siempre puede haber un momento en que te apetezca y entonces te aparezca la motivación. Nunca es tarde…

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  • 6 junio 2020 a las 18:13
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    Mi problema, es que no sé cuáles son mis pasiones, ni qué me gusta de verdad, para saber qué quiero aprender.

    Responder
    • 7 junio 2020 a las 10:36
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      Hola Marta, pues a lo mejor te viene bien recordar los años de adolescencia en que uno es muy creativo y tiene en la cabeza muchas ideas y ganas de hacer cosas nuevas. A ver si había algo que hubieras ido ocultando por ocuparte de otras cosas en vez de lo que te hace sentir bien. Un beso¡

      Responder
  • 7 junio 2020 a las 07:44
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    Fantástica entrada, en mi caso me ofrecen un cambio radical en mi trabajo, después de 29 años con mucha experiencia, estoy aprendiendo nuevo programa informático y más… y gracias a mi compañeros y actitud de superación, estoy mejor que hace un mes que empecé… Recuerdo los dos primeros días sin dormir y pensando que no podía… Y todavía me queda mucho.

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    • 7 junio 2020 a las 10:41
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      Hola¡ Gracias por tu comentario, que bien, seguro que todo ese nuevo mundo informático te hace estar activa mentalmente y es estupendo para ti. Al principio todo se hace un mundo pero, conociéndote, seguro que en breve te haces con ese cambio radical y se van esos pensamientos negativos que provocan miedo ante algo nuevo. un beso¡

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  • 9 junio 2020 a las 13:53
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    Sandra querida que maravilla leerte! Eres un regalo de agua fresca, sencillez y generosidad. Muchos éxitos en este emprendimiento y te seguiré leyendo siempre. Besos y bendiciones siempre

    Responder
  • 9 junio 2020 a las 13:53
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    Sandra querida que maravilla leerte! Eres un regalo de agua fresca, sencillez y generosidad. Muchos éxitos en este emprendimiento y te seguiré leyendo siempre. Besos y bendiciones siempre

    Responder
    • 9 junio 2020 a las 16:56
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      Muchísimas gracias por tu comentario querida Ana María. Con esas palabras de aliento me haces tener más ilusión si cabe en esta nueva aventura. Un gran abrazo¡

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