persona disfrutando en el mar

Llegadas a los cincuenta, es el momento de empezar a trabajar en la segunda parte de tu vida y aumentar tu bienestar.

Y te preguntarás ¿ qué es el bienestar? ¿ Por qué es importante que ahora lo tengamos en cuenta?

Para mí, una vida a los cincuenta con bienestar mental es vivir con calma, tener ratos de oración y meditación, seguir con mis hábitos y rutinas, crear algunos nuevos que me vendrán bien en mi día a día y ser productivos para sacarle más provecho a los días que se van volando.

Seguro que tienes mucha gente que depende de ti. Y de que tú estés bien:

  • Tus hijos, que aunque ya no son unos niños te siguen requiriendo mucha atención.

  • Tus padres, con nuestra edad ya los tenemos mayores y necesitan que seas tú ahora la que estés pendiente de ellos, como ellos hicieron contigo.

  • Y por supuesto, tu relación de pareja. Esta es la que más tienes que cuidar ya que cuando falten tus padres, y tus hijos se vayan de casa, os tendréis el uno al otro durante mucho tiempo, si es que habéis cuidado bien esa relación.

Así que tienes que empezar a cuidar también ese aspecto de tu vida interior que siempre abandonamos. Que sientas que estás en calma contigo misma, en estos tiempos en que se le hace mucho caso a la vida exterior pero poco a la interior.

La importancia de tu bienestar a los cincuenta años

Estás en un momento muy bonito de tu vida. Tienes muuuuuucho que contar. Pero también te queda mucho por vivir.

Antes se hablaba que a los cincuenta años llega la crisis de la media vida.  Pero hoy en día, que la persona de cincuenta años sigue con la misma actividad que tenía antes , parece que esa expresión está un poco obsoleta.

Pero es verdad, reflexionas mucho sobre la vida que has vivido. Lo que hubieras cambiado, lo que hubieras mejorado, lo que no cambiarías por nada. (Gracias a estas reflexiones he llegado yo a estar aquí hablando contigo).

Así que para que cambies aquello que no te fue bien hasta ahora, y mejores lo que quieras durante los años que te quedan por delante, tienes que poner de tu parte y conseguir por ti misma tu bienestar.

Es el momento de pensar y  trabajar en tu futuro e ir preparando, aunque lo veas lejano, tu vejez tranquila y bonita.

Ya lo sé, que la teoría es muy distinta, que en la vejez faltan muchas cosas y por desgracia personas, pero Dios nos ha dado la vida para hacerla mejor hasta el final, y para eso, hay que empezar por nosotros.

Los cinco elementos que te ayudan al bienestar psíquico

Hay una serie de aspectos que en mi opinión influyen directamente en tu bienestar. 

Cada uno tiene su complejidad y te pueden parecer inalcanzables al principio, pero, cuantos más intentes conseguir, más fácil será llegar a tu misión de vida.

1. Calma

En mi prioridad para tener bienestar está tener calma. Calma interior, calma de pensamientos, calma en las emociones.

La calma te ayuda a hacer las cosas bien, o al menos, lo mejor que sabes, y está presente siempre en las buenas decisiones o actitudes ante la vida.

Te hace ser reflexivo cuando tienes delante un problema y el instinto te hubiera hecho reaccionar impulsivamente.

Es un elemento básico en el autocontrol de las emociones. Y un luchador contra el estrés que tanto mal nos hace. Se ha demostrado en varios estudios que este componente es esencial en la evolución de una enfermedad grave.

Con fuerza de voluntad y trabajo puedes ir consiguiendo cada día tener más calma y llegar al final del día con la tranquilidad de haber puesto todo de tu parte para que día haya sido positivo.

2. Silencio

Hasta hace unos años ni me había planteado que existiera una técnica como es el Silencio y que además influyera en tu bienestar.

Estar en  silencio te permite evadirte del ruido y profundizar en  muchas cosas buenas para ti. La oración, si eres creyente, la meditación, y el saber escuchar en una conversación con un amigo, tienen como componente principal el silencio.

Son muchos los beneficios del silencio. 

Para mí que soy creyente y me siento bien cuando rezo, ese silencio se transforma en mi ratito de ofrecer mi día, de dar gracias por la vida que tengo, reconocer que tengo muchos fallos y proponerme mejorar cada día en todo lo que pueda.

El papa Francisco habla del silencio y de su importancia en la oración,  en distintos momentos, e incluso hay talleres que te enseñan como trabajar el silencio para orar y llegar a Dios.

El silencio ayuda en una discusión en la que uno se enfurece por algún motivo y el otro en vez de hacer lo mismo, guarda silencio y provoca que se vuelva a la calma.     

Incluso en una cena en silencio con tu pareja se puede transmitir amor sin necesidad de estar hablando en ese momento.

Y ¿que decir en una conversación con un amigo? Si uno de los dos está contando su inquietud o problema, con el silencio le demuestras que le estás escuchando con tus cinco sentidos y le trasmites empatía.

3. Meditación 

¿Eres amiga o practicas la meditación?.  

Para mí, que la he conocido hace muy poco tiempo, ha sido un descubrimiento en mi vida.

Me llegó ante una enfermedad que por desgracia existe cada vez más en nuestro mundo y que te provoca muchas sensaciones negativas. Pero sobretodo provoca incertidumbre ante el futuro próximo.

En esas circunstancias es cuando descubrí , a través de la meditación y la relajación, a controlar los pensamientos negativos y a echarlos de mi mente cuando aparecían. Haciendo justo lo contrario de lo que ellos te provocan, que es estrés y desconfort. 

Te recomiendo empezar a incluirlo en tu vida. 

No hay que ser experto ni Dalai Lama para que te dé resultado.

Basta con empezar unos minutos cada día en el momento que mejor te venga.

Especialmente en nuestra edad en la que entre otros efectos secundarios de la menopausia aparece el insomnio. Es en esos momentos, en la soledad y el silencio de la noche, donde tu cabeza empieza a dar vueltas y vienen a ti millones de pensamientos que te aturden y consiguen desvelarte.

Prueba entonces con alguna técnica de relajación que conozcas y que son muy fáciles y así vas empezando casi sin darte cuenta la meditación.

Consiste a grandes rasgos en poner atención plena a tu cuerpo , a tu respiración , a escucharlo y a eliminar cualquier obstáculo para llegar a esa paz interior que te deja descansar.

(Cada vez tengo más claro lo importante que es ponerle tu atención plena a cualquier cosa que hagas en la vida. Y eliminar las multitareas simultáneas que por costumbre hacemos las mujeres en casa, lo que yo siempre llamo “mamá-pulpo” 🙂 

Así que, volviendo a la meditación,  tú pensarás: “claro, sí, ¿ pero cómo se pone atención plena a escuchar mi cuerpo cuando estoy pensando en lo que tengo que hacer de comer mañana? Ja, no te creas que no nos pasa a todas, pero es cuestión de constancia y tenacidad.

Al principio es como cualquier nueva técnica que aprendas. Te será complicado, porque tienes que ir echando continuamente a esos pensamientos que vienen a ti y no aportan nada.

Pero cuando vas haciéndolo varias veces, cada vez tienes menos momentos de descontrol del pensamiento y escuchas mejor a tu cuerpo.

No necesitas muchas cosas para meditar. Ni una habitación especial, ni nada. Tu habitación tranquila con pocos estímulos de luz y sonido es perfecta. Si quieres, alguna vela encendida te hará el ambiente más agradable.

Puedes indagar un poco más sobre la meditación en mi post Porqué hacer meditación y enfocarte una ayuda para tu vida.

4. Productividad

Ser productivo es para mí un elemento importante para conseguir  bienestar.

Con esto no me refiero a ser máquinas de producción y a ir por la vida como robots que no paran de hacer cosas.

No.

Ese no es mi caso.

Pero ¿no te pasa que todas conocemos a la hermana, amiga, prima, que parece que tiene más horas de la cuenta en el día y que le da tiempo a todo?

Y, por otro lado, te sientes completamente identificada con la repetida procrastinación que tanto se habla hoy en día. Que no es más que la idea

Dejar para mañana lo que no tienes ganas hoy y que, ya si eso, la harás en otro momento. 🙂

Mi cosecha

Pues la diferencia entre esos dos tipos de persona no es más que la planificación y la organización.

Si eres de las primeras, enhorabuena.

Si no es así, no te agobies porque te voy a dar varios tips o ayudas para mejorar esa productividad, y que te de tiempo a hacer miiiiles de cosas al día.

Lo más importante para mí es marcarte un tiempo para hacer cada tarea.

Si no lo haces, no sientes presión en cumplirla y lo que podrías haber hecho en 10 minutos con atención plena, se convierte en una hora y media y te hace perder media mañana.

Para eso yo siempre he sido amante de la agenda

Agenda para ser productivo
Usar una agenda para ser más productivo

Desde que estudiaba he ido siempre con mi agenda a todos lados, que incluso me servía de minidiario y me recordaba qué había pasado en fechas importantes de ese año. 

Es verdad que con el paso del tiempo le he ido dando muchas formas de usarla y distintos tipos. Cuando apareció el smartphone estuve algún año usando la que traía digital, pero a los años volví a la de papel.

Me encanta usar la agenda y me ayuda a desahogar mi cabeza de tener que acordarme también de muchas fechas, citas y recordatorios 

Ahora tengo incluso dos a la vez, una que es agenda con formato normal, que me sirve más para uso personal y que compré a una página que me encanta Orden y limpieza en casa , y la otra que la uso más para otras tareas, como el blog, y que tiene un formato muy útil para distintos proyectos .

Este último es de otra página de Youtube que sigo, Balamoda. Se llama Me-to-do.

Sea cual sea la forma de planificarte, empieza a hacerlo si no lo haces ya, y verás la diferencia y la de cosas que consigues terminar en el día.

Ten en cuenta varias cosas:

  • Tu reloj biológico. Si eres más productiva por la mañana o por la tarde.

 

  • La complejidad de la tarea. Intenta poner las que te dan más pereza al principio del día y así te sientes mejor porque ya las has hecho.

 

  • Intenta hacer las tareas por bloques. A lo mejor puedes dejar agrupadas todas las compras que tienes que hacer para un día de la semana y así no sales tantas veces y pierdes más tiempo.

 

  • Divide la tarea que se te hace un mundo en pequeñas minitareas. Así casi sin darte cuenta, la tienes terminada.

 

  • Delega un poco más. Yo soy la primera que prefiero hacer todo porque lo hago más rápido y no me quiero parar a explicar a alguien cómo se hace, pero no es efectivo. Si sois varios en casa cada uno puede ayudar en algo y te da más tiempo a terminar otras tareas.

5. Hábitos

Para cualquiera de los elementos que te he comentado antes y que te influyen en tu bienestar te ayuda el tener hábitos. 

Los hábitos te ayudan a tener una vida organizada y a realizar cualquier cosa que te propongas aunque en un principio pienses que no es para tí.

Con hábito todo se consigue.

Se ha hablado mucho de cuánto tiempo se necesita para adquirir un hábito nuevo. Algún estudio dice que 21 días, otro que 30.

Yo creo que entre 21 y 30 días es tiempo suficiente para que tu mente se habitúe a esa rutina nueva y la hagas casi sin darte cuenta. Aunque esto no se trata de todo o nada. Habrá días en los que te cueste más llevarlo a cabo y otros no. Pero con algunos tips te será más fácil cumplirlo.

¿Qué necesitas para crear un hábito?

Sobre todo debes decidir que quieres conseguir ese hábito.

Después, y muy importante, necesitas fuerza de voluntad y tenacidad para no dejarlo.

Esfuerzo también es necesario porque seguramente es una actividad en la que no eres experto y habrá veces en que te frene las dudas de cómo hacerlo.

Y el elemento más necesario es la práctica y la repetición. Sea la frecuencia que sea, puede ser diaria, semanal o mensual. Aunque para instaurar un hábito es más recomendable que la frecuencia sea mayor para que no caigas en el olvido.

cuidar tu bienestar
5 elementos para cuidar tu bienestar mental

Conclusión

Creo que ya hemos dedicado demasiado tiempo a cuidar a los demás y nos cuidamos poco a nosotras mismas.

Ya es hora de dedicar un tiempo al día a nosotras, a buscar nuestro bienestar y nuestra calma mental. Cada una de la forma que más a gusto esté. Te cambiará mucho tu visión de la vida.

Puedes elegir por la que más fácil te sea en este momento y vas incorporando poco a poco las demás. Pero al final de la semana haz una reflexión y piensa qué has hecho por tu bienestar en los últimos siete días. Esa será la mejor forma de no dejarte llevar por la rutina de cuidar a los demás y no mimarte a tí misma.

¿Cuál es tu forma de cuidarte?

¿Te ves capáz de parar un rato al día para tu bien psicológico?

Espero tus comentarios

 

Cinco elementos básicos para cuidar tu bienestar mental a los cincuenta

2 pensamientos en “Cinco elementos básicos para cuidar tu bienestar mental a los cincuenta

  • 6 junio 2020 a las 17:33
    Enlace permanente

    Mi forma de cuidarme es no rendirme ante nada, pero es cierto que casi todo en mi vida está enfocado a los demás, son (por creencia absolutamente confundida) los únicos que me provocan bienestar.
    Hace tiempo que sé que debo procurarme mi propio bienestar. Tal vez hoy sea el día de empezar.

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    • 7 junio 2020 a las 10:34
      Enlace permanente

      Hola guapa¡ pues sí, tenemos la creencia de que nuestro bienestar se debe al bienestar de los nuestros. Es lo que nos han inculcado, y no está mal, pero es independiente de nuestro bienestar interno, que solo depende de cuidarnos nosotras mismas. Siempre es buen momento de empezar¡ Besos

      Responder

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