Como convertir esta Navidad en especial para nuestros mayores

Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre.

Mahatma Gandhi

 

Todos nos estamos haciendo a la idea de que esta Navidad será especial en todos los sentidos.

Tendrá, como todo, su parte positiva, por ejemplo disfrutar más íntimamente con la familia la celebración del nacimiento del niño Dios.

Pero no debemos olvidarnos que para una parte de la familia puede que sea la última Navidad.

Hablo de los abuelos y los adultos mayores.

Después de una vida entregada a su familia en todos los sentidos, sería duro que su última Navidad se quedara marcada por la soledad y la tristeza de no estar con su familia.

 

La concepción de la vejez ha cambiado en los últimos años.

 

Todos sabemos que hace 20 o 30 años una persona con 70 años se consideraba un anciano con pocas expectativas de vida y sin embargo hoy en día, una persona de 70 años hace muchísimas cosas y tiene su mente activa y con ganas de seguir “dando guerra”.

Según eso, en este post me voy a referir a los mayores octogenarios que sí están más cercas de pensar que esta sea su última Navidad, no de ese círculo de 70.

En los últimos años también se ha descubierto, a través de distintas investigaciones, que el anciano normal, es decir, sin ninguna enfermedad, no tiene deterioro cognitivo.

Así que lo que siempre estamos achacando entre risas a la “chochera” de la falta de memoria de los nuestros no tiene porqué ser una característica normal.

Con esto me refiero a que el cerebro de los adultos mayores puede rendir perfectamente, con algunas peculiaridades.

 

Cómo influye la soledad y la tristeza en los mayores

 

Cómo convertir esta Navidad en especial para los mayores

 

Entre las personas de más edad es habitual encontrar en algún momento síntomas depresivos como pérdida de interés, sentimientos de tristeza, falta de concentración, problemas de sueño, cansancio, indecisión, mal humor, sentimientos de inutilidad o culpabilidad, pero también pueden aparecer síntomas físicos, como dolores generalizados, de cabeza, problemas digestivos, sexuales u otros.

Y para que no se produzcan estos síntomas es muy importante que ellos pongan de su parte.

Pero si ya hablamos de que para cambiar nuestro carácter con 50 hay que trabajarlo con esfuerzo, si nos referimos a los abuelos ya es más difícil, por no decir imposible.

Así que tenemos que ser nosotros, sus familiares cercanos , los que hagamos por ellos el trabajo de ir guiándolos para que no se produzcan estos síntomas.

Una de las cosas que podemos aconsejarle es que tengan la mente activa, que sigan informados al día de lo que pasa, que hagan actividades sencillas en casa, como puzles sencillos o algún pasatiempo, y si son compartidas, con sus nietos por ejemplo, conseguimos doble efecto: tener a abuelos y nietos entretenidos.

Otra de las formas fundamentales de atacar a los síntomas depresivos es a través de las relaciones sociales y familiares.

Mantenerse conectado con los suyos, y poder recordar historietas familiares, anécdotas, enseñar a sus nietos sus aficiones, o cualquier otra cosa que los haga sentirse importantes.

Pero claro, esta última recomendación es difícil de cumplir este año.

Las reuniones serán pocas y con pocos miembros.

Como ya te he comentado en otra entrada, el sistema límbico que es el que se ocupa más directamente de las emociones, influye en el sistema inmune y en la salud física ( ver Cómo mejorar tu estado emocional para reforzar tu sistema inmune)

Y en los mayores se ha comprobado que la soledad hace mucha mella en su salud.

Los mayores tienen además una sensación subjetiva de relaciones familiares pobres, siempre se quejan de que los hijos van poco a visitarlos.

Eso es una buena señal de que nos echan de menos pero , por otra parte, muestra que sufren esa ausencia de los suyos.

 

La percepción del tiempo en los mayores

 

¿ No te pasa que cuando hablas con tus mayores te parece una contradicción que los días se le hagan eternos y sin embargo que tengan la sensación de que los meses pasan volando y la vida se va?

La percepción del tiempo es un concepto complicado.

Recuerdo en la carrera que me “recomendaron” hacer un trabajo sobre esta percepción del tiempo ( “timing” porque toda la bibliografía era en inglés) y casi muero estrujándome el cerebro para entenderlo.

Con esto te anticipo que si le buscas la explicación psicológica a la percepción del tiempo hay muchos puntos de vista desde donde enfocarlo y eso provoca que haya diversas opiniones.

Pero lo que es verdad, es que cuando estás ocupado, haciendo actividades que te entusiasman, el tiempo pasa volando.

Y cuando estás aburrido, sin nada que hacer, las horas no pasan.

Algunos entendidos dicen que eso es porque la percepción subjetiva del tiempo, en la que se piensa que las horas no pasan, no se presenta conscientemente cuando estás activo, y tienes la mente ocupada.

Hablo de esta percepción del tiempo porque es la mayor consecuencia de la soledad en los mayores.

Y esa subjetividad les hace valorar el día como un día muerto, sin nada que contar ni aportar.

Es lo que tenemos que intentar cambiar.

Para ellos solo con tener una llamada o videollamada con sus nietos,  su tarde cambia de nada que contar a , “en cuanto vea a mi vecino le hablo sobre lo que me ha contado mi nieto esta tarde”.

Nos puede parecer irrelevante a nosotros, pero te vuelvo a repetir que nuestra actividad diaria es distinta a la suya.

 

Cómo convertir esta Navidad en especial para los mayores

La Navidad 20-21 para nuestros mayores

 

A la fecha en la que estoy escribiendo esta entrada ni siquiera está claro cuántos podremos reunirnos para celebrar las fiestas de la Navidad.

Así que imaginaros lo que estarán pensando los mayores sobre todo esto.

Seguramente tendrán poca ilusión , que ya muchos la han perdido de todas formas, en vivir esta Navidad.

Y sin embargo, en su fuero interno, pueden tener la inquietud o miedo de pensar que sea la última.

Sé que los protagonistas de la Navidad suelen ser los niños. Y no quiero que esto cambie.

Pero podemos darle a los abuelos un sitio importante para que estén acompañados más que nunca.

Simplemente echar la tarde con ellos, o tomar un café en la cafetería que les gusta, es darles un chute de vida.

O dar un paseo por la calle, el que pueda, para ver las luces de Navidad.

Habrá distintas posibilidades.

Lo único que me gustaría es que todos pensáramos este año, más que ningún otro año, en la Navidad para los mayores.

Aprovechemos que no vamos a poder celebrar con amigos todas esas comidas y cenas de Navidad que cada año nos gusta, y cambiemos a tardes de charla y camilla con los mayores, que tanto bueno les hará. 

Cómo convertir esta Navidad en especial para los mayores

 

Conclusión

 

Llevaba semanas queriendo hacer un homenaje a nuestros mayores, e incidir que estas Navidades deben tener ellos un papel protagonista por la situación en la que estamos.

Con tanta incertidumbre en las noticias me pregunto en lo que estarán pensando respecto a las restricciones de las celebraciones y en su miedo a pasar las fiestas solos.

Nuestros niños, si Dios quiere, tendrán muchas más Navidades que celebrar, pero ¿y ellos? ¿también las tendrán?

Hagamos cada uno a nuestros mayores una Navidad especial en el buen sentido de la palabra, e intentemos suplir esa falta de actividades sociales y familiares con mucho cariño y acompañamiento.

Te escribo esto para que disfrutes si tienes todavía a tus padres con los que compartir tu Navidad, los míos ya la celebran desde arriba en primera fila.

¿Cómo has organizado tu Navidad?

¡Espero tus comentarios!

 

Pin cómo convertir la Navidad de los mayores en especial

 

Aprovéchate del miedo para seguir adelante

 

“Está la puerta abierta, 

juntemos nuestros sueños,

para vencer al miedo

que nos empobreció”

Alberto Cortez, “Está la puerta abierta

 

Cuando, en situaciones estresantes de tu vida, muestras conductas inapropiadas que, a posteriori, descubres que no te han ayudado a avanzar y dominar la situación, es bueno preguntarte si detrás de toda esa conducta había miedo.

Miedo, a distintas cosas, que aún no tienes identificado.

Y no puedes superarlo si no te paras, lo analizas y confías en que si quieres, puedes.

Sirva de ejemplo lo que me ha pasado a mí algunas veces, cuando he tenido que cantar sola, frente a varios miles de personas, o en algún entorno que por sí mismo intimida.

El miedo me ha tentado a veces a poner una excusa y no hacerlo.

Así que me he serenado y he pensado: “vale, puedo hacer dos cosas, no hacerlo y quedarme tranquila en mi zona de confort, o hacerlo con miedo y siempre me quedará el orgullo de haberlo intentado y conseguido”.

Y te digo que es enorme la satisfacción de haberlo hecho aun con ese miedo a fallar.

Así que te animo a que te enfrentes a cualquier miedo que tengas , lo trabajes y le hagas frente para llevarlo contigo de la mano, domándolo como si de un animal se tratara.

 

El miedo que ayuda

Como seres humanos, la acepción de miedo como estado de alerta, que provoca en tu organismo una serie de cambios físicos para ayudar a salir de una situación extrema (piensa en los cazadores de la era prehistórica) es algo positivo y necesario.


El miedo que nos defiende.

Ese miedo que hace aumentar los latidos del corazón para enviar más sangre a las extremidades, que aumenta la sudoración para enfriar los músculos y que acelera la respiración para llevar más oxígeno a esos músculos. O que dilata la pupila para ver mejor la luz.


En definitiva ese estado de alerta nos hace estar más atentos a nuestro entorno, nos hace enfocarnos en esa información que ha provocado el miedo, dejando lo que no es relevante a un lado. 

Si lo trasladamos a nuestros días ese miedo se puede producir en distintas situaciones, por ejemplo al cruzar una calle viendo que viene un coche más rápido de la cuenta, o un frenazo a tiempo mientras conduces, al ver un peatón que se tira al paso de cebra y no lo has visto. 

Todo eso le podemos decir que se produce por un miedo que ayuda.

 

El miedo paralizante

 

Aprovéchate del miedo para seguir avanzando

 

De pequeños, es normal tener miedos irreales, esos que te despertaban de noche y que se traducían en terror al hombre malo o a “yonosequé” que pudiera pasar en una casa a oscuras y en silencio. Te lo cuento porque yo era de esas que de repente se despertaban en mitad de la noche y lloraba de miedo a no se qué.

Ese era un miedo paralizante, pero se terminaba en el momento que amanecía y volvía el ruido al día a día. 

Pero de mayor, el miedo paralizante a yonosequé no se termina en ningún momento si no te propones acabar con él.

Es algo que te impide avanzar y hacer cosas porque temes muchas consecuencias posibles de tu conducta, que la mayoría solo están en tu cabeza.

Por ejemplo, el miedo a lo desconocido, miedo a hacer el ridículo, miedo a no tener capacidades para hacer algunas cosas, miedo a ser rechazados, humillados o traicionados. 

¿Crees que teniendo esos miedos puedes ser feliz?

Ese miedo y esas emociones negativas paralizan tu felicidad y te impiden trabajar por tu bienestar.

Todas conocemos a alguien de nuestro entorno cercano que dan la sensación de ir por la vida intentando evitar el sufrimiento, en vez de buscar su felicidad.

Planifican la forma de evitar el dolor, aprenden a no expresarse por miedo a ser rechazado, a hacer cosas que no le gustan para que no les abandonen y a ocultar su verdadero yo por miedo al qué dirán si se muestra como es.

Es bueno que lo analices y pienses si tú a veces haces lo mismo, para cambiarlo a partir de ahora.

Sigo insistiendo en la actitud, todo es cuestión de querer ser feliz.

Y para eso, ese miedo no ayuda nada.

No te provoca en tu organismo ese estado de alerta que hemos visto que nos ayuda de forma práctica, y se convierte en nuestro cómplice.

 

Cómo dominar al miedo paralizante y convertirlo en cómplice

 

Como siempre, la teoría parece fácil y muy bonita pero, ¿qué hacer para conseguir trabajar nuestro miedo paralizante?

Lo primero que tienes que saber es que no puedes esperar a que desaparezca por sí solo, porque esto no va a pasar si no actúas y lo enfrentas.

Te propongo un camino para conseguirlo:

 

Reconocer el miedo

No por ser el primer paso es el más fácil.

Hay veces en que está tan oculto después de tanto tiempo intentando negarlo o ignorarlo, que hay que quitarle muchas capas de encima para llegar al miedo verdadero.

 

(En este sentido si hace falta es bueno contar con la ayuda de un profesional que te guíe hasta esa emoción. A lo mejor tú actúas con rechazo en alguna situación y en lo más profundo aparece un miedo a una conducta que no sabías que tenías).

Pero si tienes miedo a algo, hazlo con miedo, no puede pasar nada a menos que sea que puedas fallar en algo.

Bueno ¿y qué?, seguramente te saldrá peor resultado que si no tuvieras ese miedo, pero el orgullo de haberlo hecho con miedo no te lo quita nadie. 

 

Aprovéchate del miedo para seguir avanzando

 

Afrontar el miedo

Una vez que has identificado ese miedo, no debes huir de él, tienes que afrontarlo y buscar recursos para superarlo.

Tienes que reconocer que tienes un miedo y que vas a trabajarlo para llegar a vencerlo.

Te ayudará expresarlo, háblalo con los tuyos, a lo mejor te hacen verlo desde otros ojos y muchas veces es clarificador.

Trabajar tu miedo

Esta fase también es complicada porque es como la trama de una novela.

Una vez hecha la introducción y presentado a los personajes de ese miedo ahora empieza la aventura.

Tienes que entender cómo empieza, si hay algún “clic que se activa” en ciertas situaciones, porqué se activa y que hacemos con él, hasta ahora, cuando aparece.

Aquí es donde ves si ese miedo sirve de algo o por el contrario bloquea tu felicidad.

Cambiar tu conducta de miedo  

Una vez trabajado esa situación de miedo, la mejor forma de ganarle es utilizarlo para superarnos a nosotros mismos y lograr cambiar esa conducta que siempre nos ha provocado malestar tener.

Esto te genera una sensación de logro, superación y en consecuencia un aumento de la autoestima.

 

Esto como te digo es la teoría, y suele funcionar en un alto porcentaje de casos, pero si crees que sola no puedes y que has conseguido identificar tu miedo pero no lo superas, te vuelvo a insistir en que consultes con un profesional de la psicología o psicoterapia que te ayudará a superarlo y te acompañará en tu difícil camino.

 

Conclusión

 

 Lo más importante es reconocer que tenemos miedo y querer hacerle frente. Solo nosotros podremos enfrentar nuestro propio miedo. Con mucho esfuerzo y voluntad, no se niega.

Nadie podrá superarlo por nosotros. Hacerlo también nos hará más fuertes y resistentes ante miedos posteriores.

No huyas de él, tarde o temprano aparecerá otra vez disfrazado y con más capas encima que te impedirán llegar a él.

Cambia tu miedo paralizante por otro cómplice, que te ayuda a avanzar y a ser feliz. 

Aquí estaremos para acompañarte en ese camino.

¿Cuál ha sido tu miedo más paralizante? ¿ Lo tienes identificado? 

¡Déjanos tu comentario y entre todas nos ayudamos!

 

Pin aprovecharse del miedo

 

 

 

 

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Hobbyterapia. Cómo hacer de tu hobby una terapia para tu bienestar.

Ahora a los cincuenta años, y con el panorama de poca vida en la calle y mucha vida en casa que tenemos por delante,  al menos hasta la primavera, creo que es el momento para que desarrolles si es que no lo haces ya, esa afición o hobby que siempre te ha gustado pero que no le has dedicado tiempo, por tu ritmo de vida, o por pereza de empezar.

Al ver tanto desasosiego y apatía entre la gente, me he puesto a pensar en qué podemos hacer cada uno para mejorar ese estado de ánimo.

Y está más que demostrado que las actividades creativas y hechas con las manos actúan como una poderosa terapia para nuestro estado de ánimo.

Reducen el estrés, sacan muchas de tus emociones de tu interior y ayudan a ejercitar el sistema nervioso, así que vamos a ver de qué manera podemos trabajarlas para superar entre todos esta difícil situación.

 

A que le puedes llamar hobby

Hobbyterapia, como hacer de tu hobby una terapia para tu bienestar

 

Siempre me ha parecido fundamental tener aficiones o hobbies.

Nunca he sido de las de vivir para trabajar. Mas bien trabajar para vivir.

Pero sí he sido, y sigo ahora, de tener en la cabeza mil proyectos por hacer.

Algunos locos y otros no tanto, y con lo que más disfruto es con dedicar mi tiempo libre a mis aficiones.

Desde hace muchos años no soy capaz de estar sentada en el sofá viendo la tele sin hacer nada con las manos.

Por eso soy adicta al mundo labores: punto, croché, costura, en otros tiempos punto de cruz.

Como ves todo lo que me haga tener la mente activa y concentrada en un proyecto.

Y tú pensarás, vale, ¿y a mí qué?

Te cuento ésto porque reflexionando sobre mí, creo que la *hobbyterapia me ha acompañado en mi vida y me ha ayudado mucho, casi sin darme cuenta, a tener claridad de mente y una salud mental normalita 🙂

*Nota: (el término hobbyterapia no creo que exista como tal, arteterapia es más conocido, pero yo he querido darle énfasis al término hobby. Que no se enfaden los académicos)

Y me encantaría que a ti también te ayudara si es que no lo hace ya.

Es ahora cuando tenemos la vida más asentada, a nuestros cincuenta años, en la que además pasamos más tiempo en casa que hace 8 meses, por culpa de la pandemia, cuando tenemos que proponernos alguna actividad creativa para hacer en nuestro tiempo en casa.

Un hobby como ya sabemos, es un pasatiempo o actividad que se realiza para pasar el tiempo y distraerse.

Como tal, hay millones de hobbies diferentes, desde actividades sedentarias hasta las más locas y enérgicas ( como hacer puenting por ejemplo)

Pero a lo que me estoy refiriendo aquí es a toda aquella que puedes llevar a cabo en casa, trabajando con las manos y la mente. Dedicándole un ratito cada día o cada semana.

Sería interminable la lista de actividades que puedes hacer en casa pero puedo darte una orientación si es que eres de las que dice no tengo ningún hobby o no hay nada que me guste hacer en casa:

  • labores de punto
  • labores de ganchillo
  • costura, patchwork
  • bordados
  • dibujo y pintura
  • scrapbooking y manualidades
  • escribir con distintos fines
  • pintura de muebles
  • colorear para adultos
  • lettering
  • pasatiempos adultos

 

En fin, como te digo puede ser interminable la lista porque dentro de cada apartado hay miles de distintas actividades y a lo mejor solo te gusta una de ellas.

Y si aún así no sabes cuál es la tuya, te recomiendo que le eches un vistazo a esta web sobre hobbies. Me ha parecido muy interesante para el que no encuentra el suyo

https://www.hobbyaficion.com/

 

Qué beneficios tiene una afición para tu bienestar

 

 

Hobbyterapia. Como hacer de tu hobby una terapia para tu bienestar

 

 ¿Por qué tengo interés en que busques una afición o hobby que puedas hacer en casa?

Porque los ratos en casa sin nada que hacer, en estos tiempos, son muy difíciles de llevar bien.

La soledad y apatía van muy de la mano y la falta de eventos sociales con tus amigos y familia en los que se te olvidan un rato los problemas rutinarios que nos dan la vida a todos, no existen ahora.

Y hay que ser feliz en casa.

Yo sé que la tele y las series acompañan mucho pero está bien llegar a la cama por la noche y hacer recuento de lo que has hecho durante el día.

Y si a partir de las 6 de la tarde sólo vemos series y televisión, ¿no crees que estás perdiendo muchas horas de hacer otras cosas como crear algo?

Si resulta que esa actividad artesanal te ayuda a estar emocionalmente tranquila y a tener tu mente sana creo que ya estás tardando en no empezar.

 

Beneficios de la hobbyterapia en tu salud mental

 

Hay una diferencia en pasar el tiempo como tal, y hacer “hobbyterapia”.

Para mí esta debe incluir unos aspectos que te provoquen retarte a ti misma y evolucionar en lo que estés creando.

Porque al ir teniendo esa forma de practicarla en la mente, el bienestar y tu salud mental vendrán casi solos.

La hobbyterapia te hace trabajar distintos valores.

Y la neurociencia ha concluido en distintas investigaciones que algunas actividades creativas tienen efectos positivos en el cerebro (Te comparto un artículo sobre los efectos de tejer en el cerebro que me parece muy clarificador).

https://www.lavidalucida.com/la-neurociencia-explica-porque-las-manualidades-son-excelentes-para-el-cerebro.html

Aunque se refiere a actividades de tejer y bordado se puede extrapolar a las manualidades de la lista.

Al ver el resultado creado y descubres que eres más capaz de lo que pensabas que eras, te sube la autoestima y te enseña a ir superando obstáculos para conseguir algo.

Te saca de tu zona de confort, y eso es muy gratificante.

Consigues resultados a través del esfuerzo y la constancia.

El pasar de nivel principiante a intermedio o avanzado en cualquier actividad te ejercita el valor de la superación.

Además tienes la mente activa, es lo que provoca aprender, y favorece el desarrollo de neuronas.

Fomenta la creatividad y la imaginación, maravillosas para vivir soñando.

Reduce el estrés, porque dejas de lado tus agobios y problemas.

Fomenta la concentración. Te hace estar enfocada en tu tarea, lo cual es estupendo.

Disfrutas pasando el tiempo sin obligaciones, como su nombre indica pasa-tiempo.

De lo más importante para mí es cómo se ve en ese proyecto, sea cual sea, tu forma de ser, tus emociones a la hora de crearlo.

Por eso siempre se ha valorado el trabajo del artista que trabaja cada pieza desde lo más profundo de su ser, expresando mucho sentimiento y emoción en cada obra.

Y eso es algo que tú misma puedes ir descubriendo.

 

Hobbyterapia, como hacer de tu hobby una terapia para tu bienestar

 

Como planificar tu hobby

 

“El qué tiene que venir siempre antes del cómo. Escoge antes qué harías. El cómo se suele colocar en su sitio por su cuenta”

Julia Cameron, El camino del artista

 

La hobbyterapia propone que aunque estés haciendo alguna actividad de forma relajada y sin presión, es bueno que intentes superar tu nivel y que termines proyectos.

Porque si no, el quedarte a medias en algún proyecto, por falta de planificación o porque hay una parte que te gusta menos hacer, puede provocar el efecto contrario y hacerte sentir mal.

Así que eso se soluciona con una planificación adecuada.

Y para ello te comparto una plantilla que he ido creando en la que planifico mis actividades creativas.

Sirve para distintas aficiones y lo puedes ir adaptando a la tuya.

 

Miniatura plantilla plan
Pincha sobre la foto y descárgalo

Cómo vimos en el post sobre los hábitos, (si no lo has leído te recomiendo que le eches un vistazo antes Cómo superar los obstáculos que te impiden conseguir un nuevo hábito) debes ponerte objetivos pequeños al principio y desglosar la tarea final en partes que sean posibles de realizar,  dentro de tu ritmo de vida.

Te pongo un ejemplo:

Imagina que lo que quieres hacer es una prenda de punto a dos agujas.

Y que no eres una experta en punto.

No puedes plantearte como primer proyecto algo muy difícil, como una ranita para bebé por ejemplo.

Mejor empezar por una bufanda.

Y una bufanda para niños que te llevará menos tiempo.

Ahora, si te pones a pensar en lo larga que es la bufanda y en el tiempo que le tienes que dedicar, todo se te hace cuesta arriba y te sientes incapaz.

La solución es dividir la bufanda en partes.

Esas partes en vueltas tejidas.

Y controlar cuántas vueltas puedes hacer al día.

Una vez sabido todo eso, es bueno proponerte a ti misma cuándo vas a poder tener la bufanda terminada.

Sin prisas pero sin pausas.

Es la forma de irte animando cuando estás a la mitad de un proyecto. Que le veas un fin.

Sino eso se alarga en el tiempo y te aburres o lo dejas por imposible.

Una vez terminado ese proyecto pasa a otro que tenga algo más de complicación, que te vuelva a sacar poco a poco de tu zona de confort.

Esto se puede hacer con cualquier hobby, incluso con la lectura.

Es mejor proponerte cuánto tiempo le puedes dedicar al día a tu libro, aunque no sea siempre posible cumplirlo, y planearte cuando lo tendrás leído, que dejarlo en la mesita de noche y cada vez que te acuestas pensar en que lo tienes que terminar. ¿No crees?

Así que te dejo el link para esta plantilla que seguro que va a mejorar tu plan para terminar tu proyecto

 

Miniatura plantilla plan
Haz click y descarga la plantilla

 

 

 

Conclusión

Como bien dice Julia Cameron sólo tienes que pensar en lo que te gusta hacer. 

El cómo hacerlo viene después.

Gracias a internet tienes muchas posibilidades de encontrar tutoriales y paso a paso de cómo realizar casi cualquier artesanía.

Descárgate el planificador y disfruta de tus ratos en casa con tu música preferida y ya verás tú misma los resultados emocionales y en tu mente.

¿Cuál es tu hobby preferido? ¿Eres de las mías que tienes miles distintos?

¿Qué emociones saca tu hobby de ti?

¡Cuéntanos en comentarios tu experiencia!

 

Hobbyterapia. Cómo hacer de tu hobby una terapia para tu bienestar

Afrontar el duelo de tu ser querido en tiempos de coronavirus

“…No toméis un aire solemne y triste.

Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí…”

Fragmento La muerte no es el final, San Agustín de Hipona

 

 

Cuando una llega a los cincuenta, lo normal, por cuestiones cronológicas, es que pierdas algunos de tus seres queridos, más concretamente a tus padres.

Pero en esta situación de pandemia en la que estamos, además de perder a personas que se van haciendo mayor o que por enfermedad nos dejan, tienes que afrontar otras pérdidas con las que no contábamos.

Y una nunca está preparada para perder a nadie.

Pero puedes tener en tus manos la forma de llevarlo de la mejor manera posible y aprender de esa pérdida muchas cosas.

 

Que entendemos como duelo

 

El duelo es el proceso de superar una pérdida cercana a ti, y que afecta en lo psicológico, en el comportamiento y a veces hasta en lo físico.

Como psicóloga y escritora de mi blog sobre el bienestar, el tema del duelo lo tenía apuntado en mi lista de temas a tratar desde el principio. Pero nunca veía el momento.

Cuando empecé con mi blog hace ya 5 meses, estábamos en pleno confinamiento y con el miedo a que mi madre, con 88 años y con un estado de salud delicado, fuera víctima de esta dichosa pandemia.

Y me daba reparo, o llámale miedo hablar sobre el duelo.

Y después de este verano en el que ella por desgracia murió por otras causas naturales de su edad, no me he sentido con fuerzas de rememorar todo lo que se mueve dentro de una cuando tenemos una pérdida cercana.

Así que lo he ido obviando y he seguido con otros temas también importantes para todas, pero no le he metido mano.

Pero como lo primero que tengo que hacer cuando hablo de algo es predicar con el ejemplo, voy a utilizar una de las técnicas de las que ya te comenté en el post sobre escribir como terapia,

(leer 16 razones por las que escribir para mejorar tu bienestar emocional)

y voy a escribir sobre todo lo que pasa dentro de ti cuando pierdes a alguien, y cómo salir de esa situación cuando en algunas personas se enquista alguna fase del duelo, por así decirlo, y no consiguen superar esa pérdida.

 

Afrontar el duelo de tu ser querido en tiempos de coronavirus

Cuales son las etapas del duelo

 

Lo primero que tienes que saber es que el duelo es algo inevitable y necesario ante esta situación de pérdida.

Pero también quiero que sepas que es un proceso dinámico. Pasa por distintas etapas y cambia con el tiempo.

Se habla mucho de las 4 fases o etapas del duelo :

Negación, lo primero que te viene a la mente es negar esa realidad. Eso te ayuda a alargar ese dolor y a tomar consciencia de cómo afrontarlo

Rabia, ante la impotencia de que no has podido o no puedes evitar esa muerte, y que no le puedes dar marcha atrás al reloj ( que es lo que todos querríamos). Además solemos buscar inconscientemente culpables.

Tristeza , en esta fase dejamos de pensar irracionalmente en que eso no ha pasado y empezamos a sentir el vacío que deja esa persona con la falta de incentivos que supone seguir viviendo tu vida en la que el ser querido ya no está y además en la que se hace dominante esa ausencia.

Reconciliación y aceptación. Yo considero que estas dos situaciones van unidas ya que empiezas a aceptar la pérdida y a considerar que tu vida tiene que seguir sin esa persona. Vuelves a tener sentimientos de alegría y buen humor.

Si quieres saber más profundamente de ellas te recomiendo que leas este artículo https://psicologiaymente.com/clinica/etapas-del-duelo

 


Estas 4 fases, que no en todos son tan evidentes, no deben dominar tu actitud y tus conductas ya que siempre tenemos el poder de afrontar cada etapa como tú decides.


Que pasa en esta situación de pandemia

 

En estos momentos en los que no se permite o no es oportuno el contacto físico entre las personas es más duro aún sobrellevar un duelo y aceptarlo.

Porque un abrazo cura, psicológicamente hablando.

Y hablo de un abrazo largo, de esos que ya se dan poco. 

Se ha estudiado mucho en psicología los efectos de los abrazos en tu crecimiento personal, y los resultados han visto que para que un abrazo sea efectivo deberían durar unos 10 segundos. ¿10 segundos? ¿No te parece una barbaridad?

Hoy en día no nos abrazamos lo necesario para que nos ayuden, parece que nos repelemos a los 2 o 3 segundos. y la pandemia ha terminado de hacer difícil esto.

Por eso quiero que lo sepas. Porque entre todos podemos recuperarlo.

Por otro lado se producen muchos más momentos de soledad.

Esta falta de situaciones y eventos sociales te hacen estar más en casa, con tu pena, o tu rabia por la pérdida, sin tener un apoyo cercano con quien llorar.

Aunque sea necesario estar a veces sola y tranquila para tener momentos de recuerdos e intimidad con la persona que falta, también es igual de necesario, sino más, poder compartir con los tuyos el duelo.

No tenemos la facilidad de antes para decidir de forma espontánea ir a ver al que está de duelo.

Ahora hay que ir con pies de plomo, pensando que no podemos estar muchos juntos, que no eres tan “cercana” como otros, que no quieres pecar de querer estar antes que nadie, y otras paranoias mentales que esta pandemia nos está provocando.

Así que no nos queda otra que trabajar más de una forma íntima y solitaria nuestro duelo.

 

Nuestra actitud en un duelo 

 

Si algo hemos aprendido en estos tiempos de covid, confinamientos, prohibiciones, desescaladas etc es que los meses pasan hagas tú lo que hagas. Te apuntes a planes o no, avances en tu carrera o en tus proyectos o no. Y estés triste o contenta.

Cuando uno se levanta por la mañana tiene la capacidad de decidir si hoy va a ser feliz.

Ya sé que suena muy radical y que te parece de antemano que no todo el mundo puede ser feliz pero yo sí lo creo.

Lo primero es porque hay que distinguir la felicidad de la alegría.

Tu puedes ser feliz con tu vida aunque en este momento veas que no va todo color de rosa. Y por ello no estés alegre o contenta.

Pero eso no significa que puedas buscar la felicidad en tu aprendizaje para afrontar esa situación dura para ti o alguno de los tuyos.

Así que esta situación de pérdida que estás pasando te puede estar acercando a las personas que más quieres, porque entre todos estáis intentando buscar la mejor forma de aceptarlo o simplemente os estáis dando ánimos unos a otros.

¿Eso ya no es algo para ser feliz?

Siempre hemos visto que ante dos personas con las mismas tragedias en su vida,( no a todo el mundo le trata igual la vida), la actitud de una y de otra hace que a uno se le note y a otro no. ¿A que sí?

 


Cada uno decide cómo le afectan las situaciones negativas a su vida.


 

Te puedes levantar por las mañanas con visión de ser feliz, o te puedes encerrar en tu pena y tu tragedia y dejar que pasen los días.

El dolor es inevitable pero el sufrimiento se puede controlar

 

Afrontar el duelo de un ser querido en tiempos de coronavirus

 

Como trabajar tu actitud en un duelo

 

Una de las cosas que puedes hacer es escribir.

Escríbele por las mañanas. O por las noches antes de acostarte, y le cuentas como te ha ido el día, tus miedos tus alegrías, como esa llamada que os hacíais para daros “el parte del día”.

Lo puedes hacer también de forma puntual en una carta en la que le cuentes todo aquello que te quedó por decirle o preguntarle aunque pienses que no tendrás respuesta. 

Las personas que somos creyentes tenemos la suerte de poder hablar con nuestro ser querido en nuestros rezos. Y le pedimos ayuda, le agradecemos cosas, y le contamos nuestros miedos, como hacemos con el Señor en nuestras oraciones.

Así que si eres creyente, aférrate a nuestra fe que tanto nos ayuda en estos momentos.

Y hablar con tus cercanos de tus sentimientos es otra buena terapia.

Tener amigos que te pregunten cómo estás mirándote a los ojos no tiene precio. Aprovecha esos momentos para expresar tus sentimientos.

Así que habla con tus amigos, o si es un familiar el que te falta, háblalo con el resto de familiares que te comprenden muy bien porque sienten lo mismo que tú.

Guárdate un cajón de recuerdos de esa persona y cuando sientas necesidad ve a él y disfruta con tus recuerdos junto a esa persona.

Como también te he comentado en el post de la memoria emocional, nuestra mente va a recordar lo más bonito y a suavizar alguna situación más negativa si es que la hubo con esa persona.

Y eso te da mucha paz. Si había algo enconado en vuestra relación seguramente se irá diluyendo hasta convertirse en una niebla que se va disipando y no tapará el resto de recuerdos maravillosos que tengas.

Así que trabaja tus fases del duelo pero con calma, que es la mejor compañera.

 

Conclusión

Ante la frase ya conocida de que el tiempo lo cura todo hay que ser algo cauto porque es un poco peligrosa con respecto al duelo. 

Porque tu felicidad no puede estar condicionada a que pase la vida , el tiempo que tu mente decida. 

Así que la mejor solución es vivir en presente, porque con el coronavirus el futuro es un poco incierto.

Y homenajear a esa persona que nos falta de la manera que más le gustaría a ella, volviendo a ser feliz.

Disfrutando de los aprendizajes que has tenido en tu vida gracias a ella y a su pérdida que también nos enseña.

 

Espero que saques algo de todo lo que te cuento si es que has tenido una pérdida reciente.

Cuéntanos cual es tu manera de seguir adelante y de homenajear al que falta.

¡Nos encanta leerte!

Afrontar el duelo de un ser querido en tiempos de coronavirus

 

 

 

 

 

 

 

¿Se puede cambiar el carácter a los cincuenta? Mitos sobre el carácter

 

Hay bastante confusión en torno a esa pregunta de si es posible modificar el carácter una vez que hemos rebasado la infancia y adolescencia, que son los años en los que se forja casi la totalidad de la forma de ser de una persona.

Es la eterna duda que mucha gente se plantea, o la excusa de todo aquel que se equivoca en una pequeña accion de su día a día y se refugia en que ese es su carácter.

Y toda esta confusión viene por llamarle a las cosas de distintas maneras. 

Es decir, que muchas veces tenemos la razón ante distintas opiniones, pero es porque no estamos nombrando de forma correcta a las cosas.

Porque de entrada te digo que la respuesta es Sí.

Pero hay que aclarar esa contundente respuesta.

Empecemos por determinar exactamente los distintos conceptos que nos ocupan: temperamento, carácter y personalidad, y cuales son modificables o estáticos.

 

Qué es el carácter y cómo se diferencia de la personalidad y el temperamento.

 

“Las pequeñas acciones de cada día hacen o deshacen el carácter” Ana Frank

 

Empecemos por el principio.

Cuando nacemos traemos genéticamente un ADN que define nuestro comportamiento.( Se han hecho distintas investigaciones a lo largo del último siglo en las que se ha comprobado que la estructura cerebral está relacionado con los rasgos de personalidad de la persona)

A eso se le denomina temperamento, que es la parte más biológica que formará parte de nuestra forma de ser.

El temperamento puede ser de distintas formas y ahí interviene la herencia de tus progenitores. 

Cuando se dice de alguien que tiene el mismo pronto que su padre, está provocado principalmente, que no solo, por la carga genética de tu conducta.

Si quieres profundizar sobre este tema te recomiendo que le eches un vistazo a este artículo del blog Psicología y Mente, que te explica muy claramente qué es el temperamento y los tipos de temperamento en los que se basan casi todas las teorías psicológicas 

 

Debido a que el temperamento es la parte más biológica de tu forma de ser, es lo que difícilmente se puede modificar.

 

¿Se puede cambiar el carácter a los 50?

 

Pero la epigenética (ciencia relativamente nueva) viene desmontando esa creencia, al afirmar que nosotros podemos activar y desactivar muchos de nuestros genes, mediante el estilo de vida, de conductas y de la forma de pensar que practiquemos. 

Esto me parece increíble.

Además de los resultados sobre la epigenética, es que es imposible ser sólo temperamento.

Ese temperamento se desarrolla dentro de un individuo que vive en sociedad, rodeado de influencias externas que hacen que se vaya expresando de una forma u otra.

Todas esas influencias son:

  • la educación
  • los hábitos adquiridos
  • las interacciones sociales
  • las experiencias

Esas influencias sobre tu temperamento o carga genética es lo que genera tu carácter.

Así que el carácter tiene una parte de genética y una parte de influencia ambiental o adquirida ( por eso puede haber tanta diferencia en dos gemelos que tienen la misma carga genética pero al crecer desarrollan un carácter propio)

 

¿Se puede cambiar el carácter a los 50?

 

El carácter hace a la persona única y además pasa por etapas, no nos comportamos igual en todas las etapas de la vida.

Está claro que la etapa de más cambio es la adolescencia, en la que ya se ha visto que es donde uno moldea su forma de ser más claramente.

Pero el carácter va cambiando a lo largo de la vida, aunque menos en los años adultos, los cuales se caracterizan por la moderación y la estabilidad de posiciones. 

Así que tras esta primera visión ya podemos concluir que el carácter es más modificable que el temperamento.

Esta unión del temperamento más el carácter es lo que forman tu personalidad, que es nuestro patrón de comportamiento.

Hay también distintos tipos de personalidad, y en ella entran también los pensamientos , creencias y juicios.

Con toda esta información ya vemos que es un término que engloba todo lo que puede influir en tu comportamiento, y por lo tanto es muy complejo.

Ahora ya podemos ir viendo la diferencia entre esos términos tan importantes y cuáles se intuyen que son modificables y cuáles son más estáticos.

 

Mitos sobre el carácter

 

Debido a esta confusión de los términos que influyen en tu comportamiento, en general hay poca claridad respecto a la realidad.

Y se han creado unos mitos erróneos a lo largo de la historia respecto al carácter.

 

El carácter no se cambia

 

Cuántas veces has oído, es que “yo soy así y no puedo cambiar.”

Y la verdad, suena a excusa.

Hay cosas que no se pueden cambiar, pero otras, la mayoría, sí.

 ¿Puedo cambiar mi forma de ver el mundo? Sí. 

¿Puedo cambiar lo que pienso? Sí.

¿Puedo cambiar cómo me siento? Sí.

¿Puedo cambiar lo que hago? Sí.

Entonces si cambio mi forma de pensar, de actuar y de reaccionar emocionalmente a lo que me sucede, ¿no estoy cambiando mi forma de ser?

 

Este mito de que la gente no puede cambiar frena el cambio, y hace que personalmente tardemos más en decidirnos a dar el paso.

 

El actúa así por su temperamento

 

Como ya hemos visto antes, uno no es sólo temperamento

Para ello deberíamos haber vivido como El niño de la selva o en una isla desierta para ver exactamente nuestro temperamento.

Pero no es así.

Así que aunque ya hemos visto que la carga genética de nuestra personalidad, o sea el temperamento, tiene mucha influencia en cómo actuamos, también es verdad que está modificado por muchas otras circunstancias.

 

Tú no tienes personalidad

 

Es imposible no tener personalidad, y el sentido peyorativo de esa frase hace que se crea erróneamente que la personalidad siempre es positiva, cuando eso no es así.

En esa frase errónea se le llama personalidad a otro término como seguridad, carisma, confianza en sí mismo. Y no es lo mismo.

 Como hemos visto antes también hay distintos tipos de personalidad y distintas teorías de cuáles son los tipos.

Entre los más populares de hoy en día está el indicador de Myers-Briggs para la personalidad que define 16 tipos de personalidad distintas.

¿Y no estarás en ninguno de esos?

Podemos ver a simple vista que es una negación errónea.

¿Cómo se cambia el carácter a nuestra edad?

 

Lo primero es querer cambiar.

Cuántas veces te sientes mal cuando has tenido un comportamiento inadecuado, o no has actuado como deberías y cuando analizas la situación te viene la autocrítica y la autodecepción.

Ahí es donde tienes que empezar.

Darte cuenta que eso lo puedes mejorar.

No ponerte siempre metas grandes.

Solo pequeños pasos.

 

¿Se puede cambiar el carácter a los 50?
Dar pasos pequeños al trabajar los cambios en tu carácter

 

Hemos visto que la personalidad engloba muchos y distintos aspectos.

Si tú quieres cambiar puedes hacerlo simplemente empezando a modificar, DESDE ESTE MOMENTO, los comportamientos que te hacen sentir mal, poniendo en práctica los contrarios  a los que estabas haciendo, o haciendo los que se corresponden al objetivo que te fijes como cambio.

Por ejemplo si tu objetivo es dejar de ser un solitario y ser más sociable, puedes empezar por  practicar la comunicación y la sociabilidad, a través de todas las conductas que requieren la comunicación interpersonal como hablar, mirar, acercarse, preguntar, saludar, informar, ayudar, tocar, acariciar, sonreir.

Si a eso le añades una nueva actitud mental, una forma de pensar favorable a ese cambio, que las personas sociables tienen mejor reputación o lo que sea , el cambio se va consolidando. 

El problema, y por eso esas personas reticentes e incrédulas crean el mito de que no se puede cambiar el carácter, es que en todo cambio, aunque sea de unas pocas conductas, se crea una resistencia.

Nos resistimos a cambiar simplemente porque es más cómodo seguir por nuestra veredita, aunque estemos equivocados.

 Somos reacios porque nos gusta seguir en nuestra zona de confort.

 


 Cambiar, sobre todo cuando se trata de algún aspecto de nuestro estilo, forma de ser o personalidad, cuesta bastante trabajo. Tanto el cambio en sí, como el mantenimiento del mismo (se sabe que lo más difícil en la vida es mantenerse en un hábito).


 

Así que, resumiendo, hay que empezar por actuar, para luego pasar a sentir. 

Siguiendo con el ejemplo de ser más sociable, primero actúa como si fueras una persona sociable, aunque no lo seas, para después sentirte sociable. 

 Cómo ya vimos en el post de cambiar de hábitos,  el cambio de carácter es un ejemplo de ello.

Es un procedimiento en el que intervienen:

  • querer cambiar
  • saber lo que vas a cambiar
  • saber cómo cambiarlo 
  • practicar a través de conductas
  • ser constante
  • evaluar tu progreso

 

Conclusión

 

A la pregunta de si se puede cambiar el carácter a los 50 te digo que sí, pero sabiendo de lo estamos hablando.

Primero hay que saber a qué nos referimos con el término carácter.

Después empezar con pequeños cambios en las conductas, primero, para pasar más tarde a cambiar todo lo que conlleva ese rasgo de personalidad: pensamientos, sentimientos, creencias.

No conseguirás un cambio de 180 grados, porque además nadie lo quiere.

Consiste en mejorar sólo aquello que no acaba de gustarte de ti, o aquello que sabes que te provoca dificultades en tus relaciones y en tu vida.

Como siempre digo lo principal es Querer y Actitud.

Con eso tienes lo más importante hecho.

Y si lo necesitas busca ayuda de un profesional que te irá guiando.

¡Todo irá bien! 

¿Estás de acuerdo conmigo en que se pueden cambiar algunos rasgos de tu carácter? ¿Te ves capaz de hacerlo si es que quisieras mejorar en algún aspecto de tu personalidad?

Deja tu comentario y nos cuentas tu reflexión, ¡nos encanta leerte!

 

¿Se puede cambiar el carácter a los 50?

Trabajar la memoria emocional es beneficioso para nuestra felicidad

¿Has pensado alguna vez por qué la memoria te ayuda a no recordar los momentos malos tan bien como los buenos?

¿Por qué siempre se olvidan los detalles negativos de alguna situación de tu pasado convirtiéndola en algo nostálgico, pero no triste?

Aunque no es una regla general, suele pasar eso. Que nuestra mente es sabia y olvida los pequeños contratiempos de tu vida y se queda con sensaciones placenteras. 

Incluso cuando has tenido un momento de miedo o estrés, del cual pensabas que no ibas a salir, al pasar el tiempo lo recuerdas tranquila e incluso con risas al describir  la situación.

 

En estas líneas veremos porqué la memoria es emocional y se ayuda de los sentimientos que te provoca una situación para recordarla mejor o peor.

Y cómo podemos beneficiarnos de eso para convertir un día malo en otro un poco mejor.

 

Que es la memoria emocional

 

La memoria no es neutra.

Cada recuerdo ocupa un espacio en tu cerebro, en las cajitas que tenemos en el.

Pero la emoción distorsiona algo ese recuerdo, tanto para bien como para mal.

Según William James, uno de los padres de la Psicología, los eventos con una carga emocional dejan una cicatriz en tu cerebro, y hacen que tu cerebro esté en forma.

Es decir, que si hay situaciones en la vida cotidianas, en las que “no pasa nada extraordinario”, lo más probable es que no las recordemos. Que nuestra memoria no trabaje.

¿No te pasa muchas veces que vas conduciendo como un acto mecánico y cuando has llegado al final de una avenida te preguntas: estaban los semáforos en verde? ¿ me habré saltado alguno? porque ni te has fijado conscientemente en los semáforos.

A mí sí.

Eso quiere decir que mi mente lo tiene tan automatizado que ni se fija en recordar una situación. 

O cuando sales de casa y dices ¿he cogido las llaves? porque lo haces sin ni siquiera pensarlo.

Pero si cuando estás cogiendo las llaves resulta que oyes un grito en el ascensor que te paraliza y sientes miedo o al menos inquietud en qué habrá pasado, ya no dudas que justo cuando estabas cogiendo las llaves oíste un grito, ¿verdad?

Ahí entra nuestra mente a retener ese momento porque la emoción que sientes ayuda a retenerlo.

 

Eso ya lo sabes y no hace falta que te lo cuente yo.

Pero a lo mejor no sabes cómo pasa y por qué ayuda a ser más feliz.

Hay un mecanismo, que se conoce en Psicología como terapia de la Reminiscencia que se usa sobre todo en adultos mayores y en tratamiento de la demencia para activar el cerebro y en concreto la memoria.

A través de ella se ha demostrado que la reminiscencia está condicionada por el humor. Así, cuando estamos tristes, solemos  tener pensamientos negativos y recordar situaciones dolorosas del pasado, o sea que la memoria de esos recuerdos intensifica nuestra tristeza.

Y por otro lado, cuando estamos contentos, satisfechos o agradecidos, nos resulta más sencillo recordar experiencias placenteras, y agradables.

Nuestro estado de ánimo, nuestras emociones, por tanto, ayudan a que aparezcan pensamientos y recuerdos negativos o positivos. 

Trabajar la memoria emocional es beneficioso para tu felicidad

 

Porque la memoria es selectiva y se queda con lo positivo

 

Nuestra mente es sabia.

Ya lo he dicho antes, pero me parece importante recalcarlo.

Si nos quedáramos con los recuerdos de las experiencias negativas tendríamos un gran peso emocional y mucho estrés acumulado a lo largo de nuestra vida.

Y eso nos podría llegar a bloquear y estancar en el miedo a que se volviera a repetir.

Y eso no lo resistiría la mayoría de las personas.

Así que lo que hace nuestra memoria es retener más los recuerdos positivos que los negativos.

Y a los negativos les suaviza las sensaciones que tuvimos y se queda con la parte más bonita . 

Un ejemplo de ello es el llamado efecto del pico final del cual habló el psicólogo y premio Nobel Daniel Kahneman.

El decía que solemos valorar más positivamente aquellos acontecimientos con un final feliz, no importa de qué tipo se traten.

Y cuando la experiencia es mala, el tiempo suele convertirla en una buena historia que contar. Y tenemos que aprovecharnos de eso.

 

La psicóloga Dafne Cataluña, fundadora del Instituto Europeo de Psicología Positiva explicó, hablando sobre este tema que “Cuando traemos a nuestra mente imágenes o estados de ánimo de momentos anteriores que han sido agradables para nosotros, a nivel neurológico nuestro cerebro está experimentando prácticamente la misma calidad de la emoción” 

También habla Dafne Cataluña que las experiencias vienen al presente a través de los sentidos, de olores, cosas que se parecen, texturas. Todo eso te lleva a una emoción, y además te hace tener el cerebro activo en distintas zonas.

Por eso para tener una mente sana y luchar contra el envejecimiento neuronal, es tan importante trabajar la memoria.

Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta con respecto a los recuerdos es que tienen connotación social.

Es decir que normalmente los vives con alguien.

Y hay veces que al tener un recuerdo negativo con esa persona te aparta de ella y te provoca tristeza o emoción negativa el pensar en ella o el verla.

 

Así que trabajar ese recuerdo para convertirlo en positivo te ayudará a recuperar esa relación o , al menos, a no tener a esa persona como alguien negativo en tu vida.

Lo cual no nos aporta nada y además te incita al rencor. ( Por eso siempre digo que es tan importante perdonar Ver mi artículo sobre el perdón para profundizar sobre ello)

 

 Añorar el pasado no solo no es malo, sino que puede convertir un mal día en uno bueno. Y, con suerte, crear un recuerdo mejor para el futuro.

Trabajar la memoria emocional es beneficioso para tu felicidad

Como podemos trabajar con la memoria para ser más felices

 

 Investigando material sobre la memoria, he descubierto a Meik Wiking, danés, y uno de los creadores del Instituto para la búsqueda de la felicidad.

Entre varios libros interesantes que ha escrito, hay uno, El arte de crear recuerdos, el cual os recomiendo, en el que habla sobre métodos y consejos para lograr el objetivo de completar nuestro álbum de buenos recuerdos. Y porqué la memoria nos hace más felices.

 

“La investigación sobre la felicidad sugiere que las personas se sienten más felices con sus vidas si tienden a albergar una perspectiva positiva y nostálgica del pasado. La nostalgia es una emoción humana universal y antigua y, en el presente, los académicos de todo el mundo están estudiando cómo puede generar sentimientos positivos, reforzar nuestra autoestima y aumentar nuestra sensación de ser amados. Esto significa que la felicidad a largo plazo puede depender de nuestra capacidad de crear un relato positivo de la propia vida.” 

 

Para eso es importante mantener el cerebro en forma. “La memoria es como un músculo” nos recuerda Wiking, recomendando distintos ejercicios para ello, como recuperar por intervalos la información relativa a un acontecimiento

 

Otra técnica para ayudar a nuestra memoria es el palacio de la memoria, o método de loci consistente en asignar recuerdos a las diferentes estancias de un edificio imaginario para así convertir tu recuerdo en visual y hacer más fácil el traerlo al presente.

 

Además para la memoria es fundamental la atención plena, de la que ya he hablado que es muy necesaria para distintos aspectos de nuestra vida, como éste.

Es decir, que si en una situación concreta nos focalizamos en aumentar la emoción de una forma muy intensa, el cerebro acumulará los datos con más facilidad.

 

También podemos crear nuevos recuerdos en nuestras rutinas diarias si convertimos lo ordinario en extraordinario.

Por ejemplo si tenéis en casa una forma rutinaria de hacer las cosas, podéis cambiar esa rutina alguna vez y, seguramente, ese día se queda marcado en vuestros recuerdos. ( Aunque sea una noche distinta, en la que organicemos la cena en el comedor, donde nunca cenamos. Esa pequeña diferencia hace que recordemos esa noche, lo que tuvimos de menú, una conversación que sacamos, etc)

Otras sencillas tareas que podemos hacer para transformar nuestra relación con los recuerdos en los que nos hemos enganchado, es identificar las emociones implicadas, nombrarlas y cambiar el significado, no catastrofizando.

Podemos escribir una autobiografía positiva: del mismo modo que nos contamos quiénes somos condicionados por los hechos traumáticos, y nos dejamos llevar por el mecanismo de la catastrofización, podemos trabajar en intentar narrar esa experiencia desde el prisma de lo que te ha servido en tu vida, intentar sacar de ella la influencia positiva.

Construir un libro de recuerdos: a partir de fotografías, relatos, anécdotas, tanto propias como de personas con quienes se comparte la pérdida, podemos recuperar toda esa información y redactarlas en un bonito libro de recuerdos.

 

Trabajar la memoria emocional es beneficioso para tu felicidad

 

Conclusión

 

Añorar el pasado no es malo si se trabaja bien.

Nuestras emociones interfieren en nuestros recuerdos para bien o para mal, y tenemos que conseguir que las emociones positivas superen a las negativas en la memoria.

Hay distintas formas de conseguirlo, así que piensa si eres de las que tus recuerdos te hacen sentir bien o si por el contrario tienes “algunas espinitas” clavadas en tu memoria relacionadas con alguien de tu vida.

Siempre se puede suavizar y convertir esa experiencia pasada en un momento de aprendizaje.

Inténtalo, y cambiará tu sensación de felicidad.

Y por supuesto no dejes de ejercitar tu memoria cada día, es fundamental para prevenir demencias.

 

Déjame en comentarios cómo trabajas tu memoria, si tienes algunos trucos para tener tu mente activa.

 

 

 

Cómo usar el sentido del humor para mejorar nuestra salud

 

En estos tiempos de pandemia por el coronavirus, al hablar con amigos y personas conocidas, me he dado cuenta que la gente está más triste.

Nadie tiene ganas de nada, todo el mundo ve incertidumbre y sinsabor en lo que estamos viviendo, e incluso diría que hay un punto de depresión general.

Eso me ha hecho pensar en la importancia del sentido del humor en nuestro bienestar.

Debemos intentar no perderlo, los que lo tenían, o trabajarlo los que nunca lo han tenido, porque son muchos los beneficios del sentido del humor en nuestra salud.

 

La importancia del sentido del humor en nuestra salud mental

 

¿No te pasa que cuando estáis en una reunión y recuerdas un momento de humor con uno de los presentes te sientes especialmente vinculada a esa persona?

Es como si os uniera ese momento de risa más que a los demás.

El sentido del humor nos da una vinculación con los demás y nos ayuda a tener más experiencias sociales positivas, aunque la situación no fuera la más propicia para ello.

 

Cómo reirnos más incluso en tiempos de pandemia

 

Esto es solo un ejemplo de lo que el sentido del humor hace en nuestro día a día por nuestro bienestar.

Llegadas a nuestra edad, en la que ya hemos vivido muchas experiencias buenas y algunas no tan buenas, te habrás dado cuenta de lo que ayuda el sentido del humor a ver el vaso medio lleno, y a sacar, incluso de los momentos duros, algo de donde agarrarte para no quedarnos en lo negativo.

El humor tiene muchos beneficios, como veremos ahora, pero de los más importantes para mí es quitarle importancia a lo que no sale como tú querrías y a disfrutar de lo que pase, sea lo que sea, con los tuyos. Sea bueno o malo.

 

Te cuento mi última experiencia:

En este verano que he pasado un momento muy duro de perder a mi madre, al desmontar su casa con mis hermanos, había momentos de risa en los que nos hacíamos unos a otros más llevadera la pena.

No significa que no estuviéramos sufriendo, pero con sentido del humor, “disfrutamos” juntos el terminar con los recuerdos de nuestra infancia.

¡Que importante es el sentido del humor!

¿No pasa que en una reunión de amigos, el que tiene la habilidad de hacer reír a los demás es el que se lleva toda la atención?

Yo me reconozco profundamente admiradora de esa habilidad.

Qué bonito es sembrar alegría entre los amigos.

Son gente altamente positiva y muy empática con los demás. 

Para mí son mis “personas vitamina”.

 

 

 

Cómo reirnos más incluso en tiempos de pandemia

 

Un rato de risa con ellos y me voy a casa con los niveles de energía por las nubes.

¿Por qué pasa eso?

Te contagian esa positividad y es contradictorio tener pensamientos negativos a la vez que estar riendo con ellos.

Lo mejor de todo es que tú te puedes entrenar en mejorar tu sentido del humor.

No es que te vaya a salir ahora “la gracia de Cádiz”, que es como cariñosamente llamamos en el sur al humor natural que se absorbe durante tus años de infancia, no.

Pero sí puedes hacer algunos cambios en tu actitud y en tus maneras, que al menos te ayudarán a darle menos importancia a algunas situaciones que, sin ninguna explicación, te condicionan tu actitud y te la convierte en agresiva o en cualquier caso, mustia.

 


“El humor no necesariamente ha de llevar a la risa, ni a la sonrisa siquiera, el humor cumple con su tarea ‘solo’ con mostrarnos que pueden verse las cosas de formas muy diferentes a las acostumbradas, porque si algo logra el humor es separarnos de lo rutinario y hacer de cicerone por lugares nunca sospechados”.

-Ángel R. Idígoras-


Qué hace el sentido del humor para mejorar tu bienestar

 

Todos hemos oido hablar de la risoterapia y su efecto en nuestra vida. (Si quieres saber un poco más entra en “San Wikipedia” que siempre es el primer referente en mis investigaciones)

Pero lo tomamos como un taller al que vas, cuando tienes muuucho tiempo, a un encuentro con otras personas, que normalmente no conoces de nada, a reirte sin sentido.

Sin embargo no hace falta recibir un taller de risoterapia como tal, para ver que el sentido del humor tiene muchos beneficios en nuestra vida.

Como dice en la cita Angel Idígoras, magnífico dibujante del humor, (cuya cuenta de twitter podéis ver aquí) simplemente te empiezas a plantear otros significados en algunas circunstancias de la vida, que antes hubieras convertido en tragedia.

A través del humor eres capaz de darle la vuelta a lo negativo, e incluso reírte de ello.

 

Beneficios del sentido del humor

 

Algunos beneficios del humor se pueden descubrir fácilmente, en nuestro día a día.

Pero otros a lo mejor ni te los habías planteado.

Estos son para mí los más destacados:

Nos ayuda a superar mejor el dolor

Es evidente. Tal como te he comentado en la pérdida de mi madre, no hubiera sido lo mismo si vamos todos llorando, con la cara triste, recogiendo las cosas de mi madre por la casa. 

Hicimos todos un esfuerzo para estar más agradables en ese momento para los demás.

Mejora nuestro sistema inmunológico

 Como vimos en el post anterior, ( Cómo mejorar tu estado emocional para reforzar tu sistema inmune) nuestro sistema inmune se ve afectado por nuestras emociones, y la risa como una emoción positiva, vimos que refuerza nuestras defensas. 

Y reduce el estrés, que también es fundamental para nuestro sistema inmune.

Ayuda a mantener una actitud positiva

El sentido del humor es incompatible con la actitud negativa.

Aunque quieras, si le sacas algo de humor a cualquier situación crítica, no puedes encerrarte en lo negativo.

Controla tus reacciones de ira

Cuando hay algo que te enfada, si actúas impulsivamente vas guiado por la ira y el rencor, pero si entra el sentido del humor, éste lucha contra esas emociones negativas y te hace ser mas reflexivo.

Aumenta la autoestima

El primer paso para darle humor a situaciones no tan chistosas es que aumenta tu resiliencia, tu capacidad para aceptar lo que te depara la vida, y de ocuparte de lo verdaderamente importante, y eso hace que te sientas bien contigo mismo por tus logros.

Además recibes de los otros un feedback positivo bestial, lo que junto con tu resiliencia hacen que aumente tu autoestima.

Te ayuda a hacer más amigos

Te convierte en esa persona vitamina con la que todos quieren estar.

A nadie le gusta rodearse de gente “pena”.

Y eso es muy bonito, además de darte más oportunidad de conocer más profundamente a las personas.

 

Cómo reirnos más incluso en tiempos de pandemia

 

 

Así que veamos como podemos trabajarlo, cada uno a nuestro nivel, no quiere decir que vayamos ahora a ser todos Miliki, pero tú sabes a lo que me refiero.

 

Cómo mejorar nuestro sentido del humor.

 

Como en todo en la vida, el sentido del humor tiene muchos niveles.

Si crees que para ti no está hecho el provocar una risa en medio de una situación difícil,

simplemente sonríe mucho más.

Si quieres ponte un reto en el que cada vez que hables con alguien tienes que sonreír varias veces durante la conversación.

Hay veces que es muy fácil porque la conversación lo requiere. Si estáis charlando sobre algo distentido o gracioso.

Pero hay otras en las que no tienes porqué sonreír. 

Pues propóntelo, busca cualquier comentario, o intenta meter una excusa para que sonría tu interlocutor. 

Verás como es fácil, y te animas a conseguirlo en otras situaciones.

En casa gasta bromas agradables a tus familiares. Ellos van a ser tus mejores críticos y te van a hacer ver, si no ha tenido ninguna gracia, o si se ríen contigo. ( je je, llegan a ser muy crueles)

Si te sientes bien al hacerlo, intenta extrapolarlo a alguna reunión de amigos cercanos en los que te sientas tranquila y cuando haya algo distendido de lo que reírse, coméntalo tú.

Ya con esos dos cambios te vas a sentir mucho mejor. No hace falta que fuerces nada más.

Pero si ves que te sientes motivada en esto, te puedes ver series o películas cómicas, verte la final de las chirigotas de Cádiz, jugar a juegos divertidos, reírte con viñetas de dibujantes cómicos, y lo último, pero no por eso menos importante, reírte de ti misma y tus defectos.

 

Mirarte al espejo y verte sonreír varias veces al día. Seguro que te sienta genial.

 

Conclusión

 

En fin como ves hay distintas formas de incluir el sentido del humor en tu vida, y vas a sacar mucho beneficio de ello.

Resumiendo, hay que intentar disfrutar más de la vida, y no ir siempre con la cara de enfado por la calle.

Hay muchas situaciones para enfadarse, pero también muchas para relajarse y tomárselo con humor. 

Si tú no tienes influencia en cambiar esa situación que te disgusta, no sirve de nada ofuscarse y contagiar de rencor a los que te rodean.

Mucho mejor es hacer lo contrario.

Te aseguro que es posible para todos, si se trabaja la actitud, siempre lo digo.

Así que dale un punto divertido a tu vida y será un cambio radical, y más en esta situación tan difícil para todos.

 

Cómo usar el sentido del humor para mejorar nuestra salud

 

¿Qué has pensado al leerlo? ¿Crees que todos podemos llevar con más humor los momentos o situaciones duros que nos da la vida?

Cuéntanos tus trucos para sonreir más. ¡Nos encanta leerte!

 

Cómo mejorar tu estado emocional para reforzar tu sistema inmune

En estos tiempos de pandemia, uno de los efectos más notorio es el aumento del estrés personal.

Y precisamente es lo más problemático que nos puede pasar, porque subir los niveles de estrés afecta negativamente a nuestro sistema inmune.

Nuestro sistema inmune es el responsable de cuidar nuestro organismo para que no le ataquen virus, bacterias y todo bicho microbiológico que están acechando normalmente nuestra vida.

Pero más en este tiempo de pandemia, en el que cada día hay nuevas noticias sobre la propagación.

Como la última, que dice que las partículas de aire llevan coronavirus y además viven en el aire, no necesitan una superficie en la que reposar para que perduren.

Vamos, que si no cogemos el virus es un milagro.

Es como vivir en un campo de minas, hay que ir sorteando el virus como podamos.

Pero además de eso, si no conseguimos esquivarlo, es fundamental tener nuestro sistema inmune fuerte, para combatirlo.

Veamos cómo podemos poner de nuestra parte para que afrontemos la pandemia, o cualquier otro virus, con un sistema inmunológico sano y a tope.

 

Que es el sistema inmune y por qué es tan importante en nuestra salud.

Cómo mejorar tu estado emocional para reforzar tu sistema inmune

 

En estos tiempos tan convulsos que estamos viviendo todo el mundo habla del sistema inmune.

Que “lo más importante es tu sistema inmune”, “que las personas que no se contagian es por su sistema inmune”, “que da igual que seas muy deportista o muy sano si no tienes un buen sistema inmune no te sirve de nada…”

El sistema inmune es como un ente difuso, que existe en nuestro interior pero que nadie ha visto. Si preguntas a alguien que es el sistema inmune todos decimos, las defensas. Sí, pero en qué consiste.

 

Sin entrar en un nivel anatómico que no me corresponde, y para ayudar a las que no tengan ganas de buscar en un manual de Medicina sobre Sistema inmunológico os voy a hacer un breve resumen de éste.

Espero que si meto alguna pata me perdonen las profesionales que me lean 🙂

 

Definición de sistema inmune

El sistema inmune es un conjunto de órganos responsables de vigilar y cuidar a nuestro organismo ante cualquier agente patógeno que pueda atacarnos , virus, bacterias, hongos , gérmenes y cualquier otro microorganismo responsable de alguna infección.

Está compuesto por distintas zonas y órganos del cuerpo como piel y mucosas, amígdalas, timo, bazo, sistema linfático, médula ósea e intestinos. (No os hago una relación de cada uno pero es muy interesante que lo conozcáis así que la que tenga interés que lo busque en artículos de salud o libros).

Cada uno tiene su función, así que te puedes imaginar la importancia de cuidarnos para que todos estos órganos funcionen al 100 x 100 y nuestro ejército de vigilantes hagan su trabajo de la mejor forma.

Por qué es tan importante el sistema inmune

Pero es que además de tener que cuidarnos el cuerpo, para tener el sistema inmune en pleno rendimiento, nuestro estado de ánimo influye en gran medida sobre él.

Así que esta es una de las razones de porqué la mente está conectada directamente con nuestra salud

Es decir,


a mejor estado de ánimo, más a tope está nuestro sistema inmune.


¿Te puedes imaginar por donde voy no?

Ahora es tiempo de mirar por nosotras, para afrontar esta situación lo mejor posible, y no caer enfermas, ya que tenemos muchas personas a nuestro cargo.

Sin ser población de alto riesgo, tampoco somos unas niñas, y cualquier infección o proceso vírico se puede complicar ante alguna bajada de niveles en cualquiera de los órganos que he comentado.

Volviendo a las emociones, después de muchas investigaciones realizadas en los últimos años, que dio lugar al nacimiento de la Psiconeuroinmunología, se ha comprobado que están directamente relacionadas con el sistema inmune.


Según El psicólogo Sheldon Cohen, en un estudio realizado para ver la influencia de las emociones en las enfermedades respiratorias, concluyó que  las personas que expresan emociones más positivas son menos susceptibles a las infecciones del tracto respiratorio superior que las personas con un estado emocional negativo.


Increíble ¿no?

Steve Cole  realizó varias investigaciones sobre emociones negativas y sus efectos en el sistema inmune.

En una de ellas concluyó que en las personas solitarias hay una diferencia de genes respecto a las no solitarias, y que muchos de ellos son los implicados en el sistema inmune.

O sea que la soledad afecta a nuestro sistema inmune..

Otra investigación americana, dice que las personas con emociones positivas tienen menos probabilidad de desarrollar gripe que las que tienen emociones negativas.

Por otro lado se ha estudiado también la llamada “química del estrés“. 

Y entre datos y resultados se ha comprobado biológicamente una relación directa entre éste y las enfermedades.

Cuántas veces hemos oído la historia en la que un abuelo pierde a su mujer y a los pocos meses muere él también.

Bueno esto son sólo algunos ejemplos  pero si tienes más interés te recomiendo que leas sobre Psiconeuroinmunología.

Es una ciencia interesantísima y descubres la relación entre nuestra mente y nuestro sistema inmune con datos muy claros.

 

¿Cómo podemos cuidar nuestro sistema inmune?

 

 

 

Hay una serie de tips que podemos seguir para ponerle a los “bichos” la cosa más dificil en nuestro cuerpo:

Mantente activo

El ejercicio ayuda a que los glóbulos blancos y los anticuerpos se muevan con más rapidez y estén activos, y ya hemos visto lo importante que son.

Cuida tu dieta

A través de la alimentación, sobre todo la mediterránea, reforzamos todos los órganos implicados en el sistema inmune, pero sobre todo los intestinos y la flora intestinal, que son de los más importantes.

Aunque en nuestra dieta podemos encontrar todos los aportes de nutrientes necesarios para el sistema inmune, los más relevantes son la vitamina D, la vitamina C, el zinc y otros antioxidantes que, según se ha demostrado, ayudan a reducir la inflamación y a combatir las infecciones.

Duerme lo suficiente

Es necesario que nuestro cuerpo descanse para que durante el descanso todos los órganos recuperen sus niveles.

Así que vigila tu sueño y aparta todo lo que pueda interferir en él , como el estrés

 

Vigila tu estrés

Como ya hemos visto, es fundamental bajar el estrés en nuestra vida para tener el sistema inmune fuerte.

Tienes muchas formas de tenerlo a raya, pero lo primero es tener más calma y parar antes de cualquier situación que te predispone a aumentarlo.

Trabaja tus emociones positivas,

Relacionado con lo anterior, es posible entrenar tus emociones y cambiar las negativas por algunas neutras o positivas.

No es fácil, pero nadie dijo que nuestra mente lo fuera.

Así que con meditación, respiración, y fuerza de voluntad, puedes dominar tus emociones.

Y sonreír más, 🙂 que es muy efectivo.

 

Conclusión

 

Ya que estamos en un campo de minas que es difícil de sortear, intentemos que el impacto sea el menor.

Si damos positivo en algunos de los PCR que nos hagamos, (yo esta semana pasada me he tenido que hacer dos), que nuestro sistema inmune esté bien fuerte para luchar.

Hay muchas cosas que dependen de nosotros para ello, y además de cuidar nuestro cuerpo, de distintas formas, es importante cuidar nuestra mente también.

En concreto el nivel de estrés que llevemos en nuestro día a día.

Vamos a controlar nuestras emociones negativas, que nos sirvan sólo para aportar no para interferir.

Vamos a trabajar las positivas, y aprender a potenciarlas.

Hay muchas formas de hacerlo.

Y veremos muchas consecuencias en nuestro bienestar.

 

Cómo mejorar tu estado emocional para reforzar tu sistema inmune

Expresar tus sentimientos para conectar mejor en tus relaciones personales

 

Cuántas veces “la cagamos”, con perdón, cuando estamos hablando con alguien de forma personal y, en vez de decirle cómo te sientes, atacas una acción del otro,  que hace que él se ponga a la defensiva y la conversación acaba en disputa o mal rollo.

 

Si en vez de hacerlo así, hubieras compartido con esa persona tus sentimientos la cosa hubiera cambiado.

Expresar tus sentimientos te ayuda a conectar con el corazón del otro, con su humanidad.

Te hace más vulnerable, y ante eso nadie puede atacar.

 

En estas líneas intentaré que te convenzas de que quitarte ese escudo o caparazón de tu interior, con tus elegidos, no con todo el mundo, para sacar de ti tus emociones negativas y también las positivas, te convierte en una persona que “engancha” con los demás.

 

Qué significa hablar de tus sentimientos

 

Cuando estás con alguien tomando un café, o charlando en un sofá de tú a tú, puedes hacer dos cosas:

Hablar del tiempo y las flores, entiéndeme, charlar de mil cosas superficialmente sin mojaros en lo más mínimo,

o aprovechar ese rato maravilloso que no tenemos a diario con alguien cercano y hablar desde tu sentimiento de aspectos de la vida que os importan a los dos.

Somos humanos y por lo tanto sentimos y somos subjetivos ante muchísimos temas. Te tocan de una forma o de otra.

Y eso no lo podemos evitar.

Intenta contar algo que te ha pasado o que has vivido con alguien sin incluir en ningún momento una coletilla de tu sentir ante eso ( “casi me da algo”, “lo veía venir”, “estaba loca por terminar…”)

 


 

No olvidemos que las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin darnos cuenta

Vincent Van Gogh.

 


 

Esto me trae a la mente situaciones en las que se ha provocado un conflicto entre varios, simplemente por ver una misma verdad bajo distintos puntos de vista.

Siempre se dice que todo es según el cristal con el que se mire, y  en algunas discusiones pasa eso.

Dos personas entran en conflicto ante una misma verdad, por no darse cuenta que cada uno está defendiendo una porción o cristal de esa verdad.

Al entrar los sentimientos y emociones de cada uno cuando expone su razón es imposible, o difícil que los dos hablen de lo mismo y bajo los mismos sentimientos.

Así que es necesario que sepamos eso, que siempre hablamos bajo la influencia de lo que sentimos.

Lo malo es no usarlo bien.

Hay que controlar esas emociones porque, al conocerlas, consigues apartarlas del hecho que estás comentando y ves las cosas un poco menos subjetivamente.

 

Expresar tus sentimientos para conectar mejor en tus relaciones personales

 

Por qué debemos expresar nuestros sentimientos

 

De la misma forma que te hablé en el post anterior que Escribir ayuda a tener más bienestar mental ( ver aquí) el hablar sobre lo que sientes es otra de las formas de mejorar tu bienestar mental .

Hay veces que estás conversando con alguien y cuando llega un tema puntilloso, en el que te da miedo sacar fuera tus emociones, lo zanjas con un “mejor me callo”

Esa expresión que tiene tanto detrás, tiene muchas connotaciones, ya que puede esconder muchos sentimientos y emociones que estás reconociendo que no quieres compartir.

Puede dar error al otro a pensar que en vez de sentimientos lo que hay detrás sean pensamientos y juicios sobre algo, así que no me parece la mejor forma de conectar o enganchar al otro.

El hablar de tus emociones con los tuyos te ayuda a reforzar tus relaciones.

A todos nos gusta que tu amiga te cuente lo que siente, sus miedos, alegrías, lo que le preocupa.

Eso te hace estar más cerca la una de la otra.

Porque el hablar de emociones se contagia.

Seguramente si tu amiga te habla desde el corazón, tú que eres una persona a la que le cuesta hacerlo, estarás más predispuesta a hablar también contando lo que tú sientes con ella y con los que te ayudan a hacerlo.

Todas tenemos alguna amiga o amigo que en cualquier reunión van contando sus emociones y sentimientos personales ante alguna circunstancia.

Pero eso no es lo normal.

La realidad es que en una reunión de varias personas es difícil hablar desde el corazón, así que tenemos que aprovechar los momentos de charla con una amiga para sacar nuestros sentimientos y liberarnos del estrés emocional que provoca intentar ocultarlos.

Hablar de tus sentimientos mejora la empatía.

Cuando cuentas algo desde tu emoción demuestras honestidad y valentía, que son valores que todos apreciamos mucho en los demás. 

En este mundo de tanta apariencia social debido a las redes y a que todos queremos vender lo bien que nos va la vida, es muy humano y valiente reconocer tu miedo ante algo, o tu tristeza o disgusto personal ante alguna circunstancia.

Hace que bajemos todos a la tierra otra vez y reconozcamos que la vida tiene sus más y sus menos.

 

Expresar tus sentimientos para conectar mejor en tus relaciones personales

Cómo expresar tus sentimientos en el momento adecuado

 

Lo primero que necesitas es conocer ese sentimiento.

En algunos casos tienes que descubrir tú misma algo en tu interior, que no sabías que te provocaba esa situación.

A lo mejor tienes una reacción no apropiada ante algo y no te habías parado a pensar porqué te pasa eso.

Así que es importante mirarte hacia dentro y pensar “¿Qué es lo que me hace reaccionar así? He sido un poco estúpida contestando de esa forma”.

 

Identifica esa emoción positiva o negativa,

 

aunque son estas últimas las que provocan más conflicto, y reconoce que la has sentido en ese momento.

También es bueno que estudies si te pasa siempre que se dan esas circunstancias parecidas, o si es una cosa puntual.

Sólo con ser sincera contigo misma e identificar esa emoción ya te vas a liberar de pensamientos negativos y estrés mental.

Para identificar esa emoción busca la forma más concreta de nombrarla

No es lo mismo decir “me siento mal” ante esto  que, “me provoca tristeza o ira” esta situación. 

Y ya puedes indagar el porqué de tu emoción.

Cuando ya tienes identificada y concretada tu emoción

 

 

es bueno que lo hables con alguien.

 

Al hacerlo, debes hablar solo del sentimiento, no le incluyas pensamientos o juicios.

Es mejor decir “estoy triste por cómo reaccionaste ayer”.

Y después déjale hablar.

Puede que tenga una razón distinta a la que tú crees y todo cambie.

Hay veces que es peor lo que pensamos que lo que sentimos.

No juzgues antes de tiempo, pregunta e infórmate primero.

Es el mayor error en las relaciones.

El deducir de forma equivocada el por qué te ha hecho algo una persona.

Tienes que reconocer que la emoción está en ti y se debe a ti.

Ahí es donde está tu vulnerabilidad, donde el otro reacciona y se humaniza ante tu sentimiento.

Cuando transmites “la culpa” de tu emoción al otro pierdes la vulnerabilidad.

Una forma de darle a tu sentimiento tu propiedad es empezar con verbos que indican que es así: “me siento”, “me noto”, son formas de contar algo que es difícil que no calen como tú quieres.

Nadie puede echarte en cara que te sientas de una forma u otra.

Y no estás haciendo más que centrar en ti tus emociones, que es de lo que se trata.

De esa manera lo más seguro es que la conversación vaya en buen término, con una disposición relajada por parte de los integrantes, sin ataques ni defensas.

Hay que darle la importancia justa, porque en algunos casos ese sentimiento se puede enquistar en una relación si no se habla, y lo que empezó como una tontería puede terminar en un problema para los dos.

Expresar tus sentimientos para conectar mejor en tus relaciones personales

 

Una vez que has compartido tu emoción con el otro viene

la reacción del otro (tema del que profundizaré en otra publicación).

 

Ahí ya no debes juzgar.

El otro no eres tú.

Es totalmente lícito que no reaccione como tú querrías.

Tienes que intentar ponerte en su lugar, con sus circunstancias, que no son las tuyas.

Siempre podemos mejorar y comprender a los demás, cuando nos demuestran o nos cuentan su punto de vista, que probablemente sea distinto o contrario al nuestro, y no por eso es erróneo.

Lo normal es que conecte contigo y lleguéis a un diálogo bonito sobre vuestro interior.

Pero a lo mejor no está receptivo en ese momento, o necesita digerirlo para darse cuenta de su error, si es que lo hay.

Así que no juzgues si cuando tú le has abierto tu corazón no ha respondido como tú querías.

Tampoco hay que darle más importancia de lo que tiene el contar tus sentimientos.

No puedes ser “el penas” que está todo el día pendiente de sí mismo y de sus tristezas.

Cuenta también las alegrías y las cosas bonitas, en una proporción alta con respecto a las otras.

 

Conclusión

 

Ya he hablado en otras publicaciones de que el primer paso para tener más bienestar es conocernos nosotros mismos.

Y saber los sentimientos que pasan por nuestra mente es muy importante para poder conocernos, 

Porque somos personas, no robots, y sentimos ante cualquier cosa.

No siempre es positiva esa emoción así que lo mejor es identificar cuando son negativas y saber el porqué de ello.

Algunas veces simplemente con hablarlas o expresarlas se liberan y te parecen algo exageradas.

Así que inténtalo,

cuando haya algo que te perturbe párate y busca en tus emociones primarias cuál es la que predomina.

Y compártela con una buena amiga o tu hermana, que son las que más te escuchan, jeje

Verás como todo se relativiza y se hace más llevadero.

 

Déjanos en comentarios si te es fácil hablar de tus emociones, si eres de las que las suele compartir con los tuyos.

¡Nos encanta leerte!

 

Expresar tus sentimientos para conectar mejor en tus relaciones personales

 

16 razones por las que escribir para mejorar tu bienestar emocional

 

Siempre me gustó escribir.

Escribir para mí, en mis diarios de adolescente, y para otros, en cartas que nos envíabamos en tiempos en los que solo teníamos papel y bolígrafo, para comunicarnos con los amigos.

Porque siendo la menor de 9 hermanos os podéis imaginar la poca intimidad que tenía con el teléfono, unido a un cable, en la salita de estar de mi casa, en la que siempre había alguno de los once que éramos de familia.

Así que se entiende el porqué de mi atracción por la escritura.

Ahora, llegadas a nuestros 50, pienso que es importante para todas.

Incluso para la que no le guste escribir o se sienta incapaz, ya que tiene miles de beneficios, entre ellos ayudar a tu bienestar mental,  simplemente haciendo que te conozcas mejor.

Te comparto algunas evidencias de eso, y algunos porqués de escribir todos los días para mejorar tu salud.

 

En qué consiste la escritura como terapia, o ayuda para tu salud mental

 

Muchas veces crees que te conoces.

Que sabes lo que piensas o sientes ante alguna situación o comportamiento.

Pero notas que hay contradicción en tu interior.

Y no sabes a qué se debe.

Es el momento de ayudarte de la escritura para saber cuáles son esos pensamientos o emociones que te provocan conflictos en tu interior.

A lo mejor no lo quieres compartir con nadie.

O quizás quieras que alguna persona que ha sufrido esa contradicción en tu interior, con algún mal gesto o alguna contestación inoportuna, sepa de esos pensamientos y ese malestar que ha provocado un roce en vuestra relación.

Y quizás en forma de carta te atrevas a contárselo, en vez de hacerlo hablando.

En cualquier caso, sea de forma íntima o compartida, el plasmar en papel tus pensamientos, te va a ayudar a soltar tensión y estrés en tu día a día.

Incluso cuando sólo quieres hacer una planificación de tu día o semana, y pones por escrito tu lista de prioridades en el día o los to-do de la semana, organizarte y sentir que te da tiempo a todo,  ya te está liberando tensión de tu mente.

Si eso no lo escribes, te será más difícil tener claridad de mente para ver si llegas o no a todo.

El nivel de profundidad en la escritura lo decides tú.

Pero también se va avanzando en eso.

Puedes empezar solo por hacer una lista de prioridades y evaluar al final del día lo que has podido o querido hacer y lo que no.

Y poco a poco ir profundizando, a través de esas prioridades, el porqué no lo has conseguido, o qué has sentido cuando has intentado hacer alguna de las actividades de tu lista y ha aparecido algún contratiempo.

Seguro que al ver lo bien que te sienta escribirlo vas a repetirlo algún que otro día.

 

16 razones escribir para tu bienestar

 

Cuáles son las 16 razones para escribir todos los días 

Hay miles de artículos e investigaciones sobre los beneficios de escribir con respecto a tu salud mental, pero no voy a profundizar en ello.

Cuando me puse a pensar en qué tenía de bueno, hice una lista de muchas ventajas de escribir, sin tener el cuenta el fin de ello.

Y seleccioné sólo 16.

Sea cuál sea tu opción de querer escribir, tienes donde elegir.

 

1 Ayudar a tu memoria.

 

Es la primera que se me ocurre.

A nuestros 50 ya no podemos tener todo en la cabeza.

Tenemos que ayudar a nuestra memoria a recordar citas, fechas, llamadas por hacer y cualquier dato que nos sea necesario recordar.

Así que la razón más primordial que tienes para escribir es ésta.

 

2 Sentarte unos minutos al día y dedicarlos a ti

 

Vamos corriendo todo el tiempo.

Y seguro que casi todas las obligaciones que tienes son para otros: hijos, marido, padres…

Así que sentarte a escribir es un momento para dedicarte unos minutos a ti y tus pensamientos, miedos, emociones…

Es poco tiempo el que le tienes que dedicar, el que quieras, y es mucho lo que te beneficia, así que en relación salud personal /tiempo dedicado, tiene un nivel altísimo.

 

 3 Agradecer cosas que te han pasado en el día

 

Si no quieres profundizar en tu mente, simplemente haz una lista de 10 cosas que agradecer en ese día.

Verás que nos quejamos demasiado,  y magnificamos lo negativo que te pasa en el día hasta llegar a decir: “hoy el día ha sido un horror”.

Cuando en realidad, si lo analizas, encuentras mucho más de 10 cosas que agradecer en el día:

Que tu hijo te ha sonreído cuando ayer discutisteis,

que la niña se ha levantado a tiempo y ha sido capaz de dejar su cuarto recogido,

que tienes tiempo de sentarte a escribir un ratito antes de salir a trabajar,…

No sigo porque son tantas las cosas que agradecer que no pararía.

 

 4 Expresar algo que sientes y no le puedes contar a nadie.

 

Hay veces que estás sola, literalmente, y te pasa algo que no quieres dejar pasar.

Que necesitas expresarlo para no quedártelo dentro, por ejemplo un sueño.

Dicen que es bueno escribir algún sueño que tienes y te impacta por lo extraño que es.

 

5 Prevenir la degeneración neuronal

 

No sé tú pero hay veces que cuando estoy hablando, no encuentro una palabra que quiero decir.

Sé la definición pero no me sale el nombre.

Y me da un miedo horrible, no quiero perder la poca fluidez verbal que pueda tener.

Pues el tener la mente activa es una buena forma de hacer trabajar a las neuronas, y la escritura es una maravillosa manera de ello.

Tienes que relacionar y activar muchas zonas del cerebro para lograrlo y es estupendo a nuestra edad.

 

6 Prepararte una conversación o reunión importante.

 

A lo mejor tienes pendiente una charla con alguien en la que no quieres meter la pata o que se te olvide cualquier cosa. 

Y te es muy útil estructurarla.

Aunque luego no la sigas al pie de la letra porque no somos robots. 

A mí siempre me ha servido mucho.

O una reunión importante en la que quieres exponer algunos temas que no quieres que se traten mal o de una forma que no es la que tu pretendes.

O decisiones que hay que tomar.

 

16 razones para escribir

 

 7 Organizar tu rutina

 

Si no quieres profundizar en la escritura, úsala aunque sea para organizarte.

Si pones por escrito lo que tienes que hacer y las horas que cuentas para ello te será mucho más fácil lograrlo.

En papel se ven mejor todas tus tareas y obligaciones, y se te quita estrés de pensar que no tienes tiempo para nada. 

Verás que incluso tienes ratos de descanso o disfrute.

Así que escribe tu día a día siempre que puedas.

 

8 Sacar tus pensamientos negativos fuera

 

El primer paso para Ver el vaso medio lleno es reconocer tus pensamientos negativos.

A lo mejor te es difícil reconocerlos, no te gusta pensar así.

Pues escríbelo.

Y verás como cambia la intención del pensamiento.

Seguro que usas ese pensamiento en algo bueno para ti.

Aunque sea para conocer lo que sientes cuando estás en alguna situación o con alguna persona.

Y ver que no es tan importante y que tienes que dejar de pensarlo.

 

9 Conocer tus miedos y debilidades

 

A lo mejor no sabes a lo que tienes miedo.

Y al escribirlo lo traes al presente, y te sientes mejor después de conocerlo.

Ya que puedes controlarlo más fácilmente.

Y anticipar reacciones exageradas que antes te provocaba ese miedo pero que ya vas superando.

 

10 Hacer un diario para los tuyos.

 

Una buena manera de dejar un legado a los tuyos en el futuro, es escribiendo un diario o cuaderno de vida.

Anota las cosas que crees que le gustaría conocer de ti y de tu vida a tus nietos y bisnietos.

Siempre he pensado que si mi padre hubiera seguido con nosotros en los últimos 6 años, seguramente habría abierto un blog con sus historias.

Tenía mucho que contar y lo hacía estupendamente.

Por suerte él también escribía mucho y tengo muchos escritos de la historia de su vida y la de su familia.

Me encanta cogerlos y leerlos de vez en cuando. 

Me hace sentirlo muy cerca.

 

11 Relatar una etapa o experiencia de tu vida

 

Relacionado con lo anterior, quizás estés viviendo una época importante en tu vida y quieras dejarla por escrito.

Una enfermedad, una pandemia como la de ahora, un viaje especial…

Cualquier excusa que te ayude a soltar emociones delante del papel y te obligue a ordenar las ideas.

 

12 Escribir una carta a un ser querido que ya no está

 

He oido algunas veces en mi vida la sensación que se queda cuando pierdes a alguien y sientes que te faltaron muchas cosas por decirle.

Y te hace estar triste.

Si a ti te pasa, piensa por un momento que está en el extranjero y que te dan una última oportunidad para escribirle y hablarle sobre cualquier tema que no hubieras podido hacer cuando estaba en vida.

Vas a sentir alivio al escribirlo aunque no obtengas respuesta.

Te hace pensar que no se quedó nada en el tintero.

 

13 No perder tu caligrafía

 

16 razones para escribir para tu bienestar

 

“Yo tenía una letra estupenda”, “yo era una crack cogiendo apuntes, todos me los pedían”.

¿Te suena algo de eso?

Pues es una pena que lo pierdas, escribir bonito es un arte.

A mi por lo menos, se me van los ojos detrás de una letra bonita y ordenada.

Después de 3 varones seguidos, cuando mi cuarta hija empezó a tener sus cuadernos de lengua, volví a disfrutar al corregir su tarea o ayudarla en alguna duda.

Lo de mis hijos varones era un horror, unos cuadernos que daban pena verlos. 

Y por más empeño que yo ponía, ellos no ponían ninguno.

Así que cuando llegó esa letra redondita y esas páginas adornadas con algunos colores monos, morí de amor, jeje

Ahora en serio, no dejes de escribir a mano para mantener tu letra bonita.

Aunque exista el mundo digital, el tener escritos a mano de tus seres queridos es un bonito recuerdo que nunca dejará de gustarnos, lo digo por experiencia.

Y a los tuyos le pasará lo mismo seguro.

 

 14 Coger apuntes como en tu época de estudiante

 

Puedes volver a tus años de estudiante teniendo cuadernos para apuntes de algún documental que veas o historia que no quieres perder.

Hoy en día hay mil documentales chulos en Neflix, youtube o google sobre temas de los que te gustaría saber más.

Puedes anotar todas esas cosas que has visto y oído y al apuntarlas se quedan mejor en la memoria.

Y las tienes para consultarlas en cualquier momento.

Siempre se ha dicho que una forma muy buena para ayudar a estudiar es escribir.

15 Guardar ideas que te llegan en cualquier momento

 

Todos tenemos la imaginación despierta durante el día.

Y después se va.

Así que antes de que pierdas esas ideas es muy bueno anotarlas. 

Ya sea de trabajo, de tu casa, familia,… Incluso de decoración 

Lo mejor es que lleves una libreta encima y las anotes en cuanto te vengan.

Después cuando llegue el momento de ponerte con algo relacionado, sacas tus anotaciones y las usas. 

No perderás ningún detalle.

 

16 Darte a conocer

 

Quizás quieras empezar a compartir con los demás ideas o temas que conoces o que te apasionan.

Ahora tienes ganas de exponerlo al resto del mundo.

Como me ha pasado a mí.

Toda la vida aprendiendo y absorbiendo ideas de Psicología y ahora he sentido la necesidad de compartirlo a través de mi blog.

¿Quién dice que tú no puedes hacer lo mismo?

Puedes ser una experta en algún tema y abrir un blog o una cuenta de redes sociales en la que compartir tus escritos sobre el tema que conoces.

 

Cómo empezar a escribir en tu rutina

 

Es más fácil de lo que crees.

Una vez que ya tienes tantas razones para hacerlo, busca la tuya.

O selecciona unas cuantas.

Y coge una libreta y un boli y empieza.

Yo siempre empiezo por poner la fecha, para recordar a simple vista en qué día escribí aquello.

Busca el momento que sea más oportuno para ti.

Lo ideal es a primera hora de la mañana, pero a lo mejor a ti te viene mejor en un rato tranquilo antes de comer. 

O por la noche después de cenar.

Haz la prueba y durante los primeros días escribe a distintas horas del día.

Tú misma te darás cuenta en cuál de esos momentos te es más fácil escribir y sacar de dentro lo que tienes.

Esto es como un hábito o rutina más, tendrás que ponerle empeño en los primeros momentos para afianzarlo.

Ya luego te saldrá solo.

 

Conclusión

 

Son muchos los beneficios y lo que te aporta la escritura como forma de soltar tensión y desahogarte de pensamientos y dudas que nos vienen a casi todas a diario.

Es una maravillosa forma de conocernos y mejorar nuestra salud emocional.

No pienses que tú serías incapaz porque no es así.

Todas tenemos los recursos para hacerlo.

Sale directamente del corazón y si no quieres no tiene porqué leerlo nadie.

Así que ¡anímate a escribir!

Coge libreta y boli y empieza cuanto antes.

 

¿Cómo lo ves?

¿Piensas que entra en tu rutina? ¿Has escrito alguna vez al menos un diario?

¡Cuéntanos, que nos encanta leerte!